CREER O REVENTAR

Los Tulipanes de Hollande

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Escrito por Dimitri Peisajovich

Complejo viene el panorama. Mientras la crisis económica europea se agrava, en plena danza de ajustes y recortes, las elecciones en Grecia y Francia, mostraron el ánimo social de castigar electoralmente a las fuerzas políticas partidarias de la austeridad a ultranza. Es así que, el dato sobresaliente de esta semana, haya sido el triunfo de François Hollande, que de hecho marca el fin del periodo Merkozy, y abre infinidad de incógnitas sobre los pasos que vendrán en la política francesa y como repercutirán en el resto de Europa. Sobre las causas de esta crisis, Donatien Cogollo, profesor e investigador de la Universidad de Esto Se Va al Joraca, nos decía que “el predominio de los mercados financieros, lo que podemos llamar la financiarización, es un proceso que se ha desarrollado en los últimos treinta años. Los bancos que tradicionalmente financiaban el comercio y la inversión, se han convertido en los agentes de un gigantesco casino”. Agregaba además que “la dimensión financiera ha crecido mucho más que la actividad real, generando una inmensa masa de dinero líquido, alimentada inicialmente por el déficit de Estados Unidos, por los petrodólares, y después multiplicada por los bancos, que opera en una especulación desenfrenada convirtiéndose en la principal fuente de ganancia del capitalismo contemporáneo”. Lance Popper, Director del Instituto Repollitos de Bruselas al Infierno, añade que “los Estados Nacionales, lejos de poder operar en esta globalización, se encuentran cooptados. Se ha instalado la idea de un Estado neoliberal, que en vez de responder a los mandatos, necesidades y objetivos de las sociedades, responden a los criterios e intereses de los mercados, y cuando los negocios no salen bien, recomponen la situación, haciendo caer los costos sobre la ciudadanía”. Volviendo a tierra. La rigidez de los acuerdos de Bruselas, someten a economías tan distintas como las de Alemania y Grecia, a las mismas reglas. Esa igualdad entre diferentes da como resultado una falta de solidaridad hacia dentro de la Unión Europea en el tratamiento de la crisis. Los países ricos del norte de Europa hacen recaer el mayor peso sobre el sur más débil. Tomemos el caso de España, hoy en el centro de la tormenta. El objetivo trazado para este año de alcanzar 5,3% de déficit presupuestario no lograra cumplirse. El déficit proyectado llegaría a 6,4%, y la meta propuesta para 2013 de 3% se tornará inalcanzable. Esto provocará una caída del PBI de -1,7, eliminando 630.000 puestos de trabajos, y llevando la tasa de desempleo a casi el 26%. La deuda pública en el 2013 podría representar hasta el 87% del PBI. La Comisión Europea, ante la complejidad de los presupuestos públicos, se plantea ampliar en un año, de 2013 al 2014, el objetivo de recorte del déficit en 3% del PBI. Por su lado, Grecia vive su peor momento. Como efecto político de la crisis ninguno de los partidos políticos presentado a elecciones supero el 15% de los votos, lo que les quita toda capacidad de formar gobierno. Esta marcada atomización política hace impensable la formación de un gobierno de unidad nacional y un nuevo llamado a elección pareciera constituirse en la única salida. Desde Paris, en la misma noche de su triunfo electoral, el próximo presidente de Francia ha manifestado públicamente su propósito de renegociar los tratados de austeridad aprobados en Bruselas. Desde el centro de Europa, la respuesta de Berlín no tardó en llegar: “los tratados de austeridad no se renegocian” sentenció Merkel. Habrá que esperar el encuentro entre ambos mandatarios para poder tener algún indicio de cómo seguirá esa relación, pero es imaginable que el eje franco-alemán ya no tendrá la misma definición de la era Merkozy, a pesar de que las dos mayores economías de la eurozona se encuentran forzadas a entenderse y desplegar estrategias comunes.

Cambio de partituras

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Escrito por Bob Pinelsi

El candidato por el partido socialista de Francia, François Hollande, cierra su campaña hacia las elecciones presidenciales poniendo el acento en el crecimiento, y se posiciona como crítico a las medidas de austeridad que ha venido tomando la Unión Europea en los últimos meses. Ante la hegemonía del coro neoliberal, que ha copado la parada y ha focalizado la cuestión del déficit fiscal como tema central frente a la crisis económica, mediante la aplicación de ajustes cuasi draconianos, aparece el candidato del socialismo argumentado que “la austeridad y los ataques al consumo harán fracasar la recuperación”. Este discurso comenzó a gravitar en un momento en donde los países de la eurozona más afectados por la crisis han ganado algo de tiempo, gracias a la participación del Banco Central Europeo (BCE), que ha otorgado mayor liquidez a los bancos, posibilitando de esta manera una sensación de alivio. Pero los objetivos pactados en la última cumbre de Bruselas, en relación al déficit fiscal, lejos están de cumplirse. Tomando el ejemplo de España, podemos dar cuenta como las regiones autonómicas se resisten a la aplicación de tal austeridad, que ha llevado al gobierno de Rajoy a amenazar con intervenirlas si no cumplen con lo pactado en materia fiscal. La disciplina presupuestaria ha sido sujeto de críticas por parte de Hollande en la contienda electoral, agregando que “la vía de los planes de ajustes acordados por los gobiernos de derecha europeos y que se han puesto en marcha es perjudicial para toda la eurozona”.  Según la encuesta elaborada por Ifop/Fiducial, Hollande lograría el 52% de los apoyos, mientras que Sarkozy conseguiría el 48%. Hasta aquí el socialismo ha procurado mostrarse como alternativa, abogando por un camino diferente al trazado por el eje Merkel-Sarkozy, que ha puesto la lupa en el tema fiscal, principalmente en Grecia, Italia, España y Portugal. La construcción de un nuevo enfoque frente a la crisis parece gestarse en el socialismo francés, y este puede ser un ejemplo para toda la socialdemocracia europea, que ha claudicado ante la posición fiscalista. Un posible triunfo de Hollande, en las elecciones del domingo, podría abrir una nueva instancia de debate de cómo afrontar la crisis en la eurozona. Bueno, no nos apresuremos, veremos que sucede, los acontecimientos se encuentran en pleno desarrollo….

 

A la sombra del gran timonel

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Escrito por William Phillip Morris

En las vísperas de su XVIII congreso crecen las disputas internas en el Partido Comunista de China (PCCh). Dos líneas internas son las principales protagonistas, la “reformista” que ascendió a la conducción en 1978 encabezada por Deng Xiaoping, y los llamados “rojos” que revalorizan el ideario igualitarista del maoísmo. Estas disputas ocupan hoy el centro de la escena política del país y amenazan a su estabilidad. Según la agencia Xinhua, a mediados de marzo, “el presidente de China, Hu Jintao, pidió al Ejército Popular de Liberación (EPL) y la policía armada prestar una mayor atención a la salvaguarda de la estabilidad social”. Esta apelación confirmaría las noticias de malestar social y demostraciones políticas callejeras en el último año. Fuentes oficiales han informado que más de 100 millones de chinos han participado en manifestaciones en el 2011. La reciente destitución de Bo Xilai (ver “El Hijo de Los Ocho Inmortales”), a quién los medios occidentales señalan como el representante del “populismo con características chinas”, de la secretaria general del Partido de la ciudad de Chongqing, quizás signifique el inicio de una de las mayores crisis política desde la muerte de Mao Zedong. Durante las últimas décadas, desde el PCCh, fue hegemónico el relato que marcaba el éxito de las políticas de apertura pro mercado, y el modelo exportador, cuya competitividad se basó en la elasticidad del costo laboral y en la eliminación de las conquistas sociales. Esto fue objeto de un discurso panegírico en los círculos académicos de occidente, especialmente en los anglosajones, que fue tomado reverentemente en América Latina. ¿Qué se está discutiendo? Este debate tiene una larga trayectoria histórica. Desde la fundación de la República Popular China coexistieron dos líneas que disputaban el rumbo y la conducción del proceso revolucionario.El debate se centraba sobre las contradicciones en el proceso de edificación de la nueva sociedad socialista y en  la forma y en la dirección en que se resolverían. El desarrollo económico y el crecimiento del país eran una preocupación común para el conjunto de los comunistas chinos, pero el sentido y los objetivos políticos y la forma de lograrlos eran enfocados desde muy disímiles posiciones. Deng ponía el énfasis en acelerar el crecimiento económico mediante la morigeración de las transformaciones sociales y siendo tolerantes con la permanencia de las desigualdades. La muerte de Mao, en 1976, generó un vació que fue rápidamente ocupado por Deng, quién impuso su visión sobre las condiciones en que China debía desarrollarse. Este debate histórico se retoma actualmente desde un nuevo plano, resignificado por un nuevo contexto a consecuencia del crecimiento económico acelerado y sostenido de los últimos treinta años. La crítica actual al ala “reformista” va dirigida a la subsistencia, y aun al crecimiento, de las desigualdades sociales. Ese nuevo plano y el nuevo contexto se verían afectados y reforzados por la crisis económica global, que está generando la pérdida de mercados para la producción de manufactura chinas. En el pasado inmediato, estos últimos años, la conducción de la economía logró esquivar los efectos de la crisis global desatada en el 2008 y que hoy se continúa en la crisis europea, mediante medidas anticíclicas de inversión y atención del mercado interno. En lo político, esta situación externa afectaría negativamente a la línea “reformista” pro mercado que detenta la conducción, y la haría más vulnerable frente a las demandas de cambio de los sectores críticos del partido. Dada las condiciones políticas de China, en el nuevo contexto, es impensable que la suerte y el destino de una línea interna queden sellados por la destitución y posible detención de un dirigente, aunque sea el más notorio (tomando el caso de Bo Xilai). En diversos medios no se descarta que los sectores críticos a la actual conducción logren reorganizarse, y surjan nuevos liderazgos. No estaría todo dicho de aquí al Congreso del PCCh.

Macri, estás nominado!

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Escrito por Hugo Daniel Pinoso

Luego del 23 de octubre, el gobierno se encontró solo en la arena política, no fue así en el terreno económico, ni en el mediático. En estos dos últimos la confrontación se dió ya el día después. Recordemos la corrida bancaria, apostando a una devaluación, y las medidas defensivas que el gobierno se vio obligado a desplegar. Los medios opositores se plegaron rápidamente tratando de implantar la psicosis del miedo incitando a la compra de dólares. Una vez superado el apriete corporativo vuelve el plano político al centro de la escena. La debacle opositora colocó al gobierno en soledad en el centro del cuadrilátero. Así aparecen, ante la falta de un adversario, las contradicciones internas en primer plano. Los acontecimientos en estas últimas semanas estarían indicando que Maurizio Macri es el nominado para ocupar el lugar de ese adversario tan necesario. Hay al menos dos razones para ello: una, Maurizio es el primero que se lanza de cara al 2015, avalado por éxitos electorales en la Ciudad de Buenos Aires. La otra, es que su construcción política lo ubica como contracara del gobierno, imagen que al kirchnerismo le resulta conveniente, y se ocupa de potenciar cada vez que tiene oportunidad. Ha sido el único referente opositor que, fuga mediante, logró salir indemne de las elecciones presidenciales, posicionándose al menos como un no-perdedor. Las acciones del kirchnerismo en su contra resultan funcionales a su construcción, le brindan un reconocimiento que lo jerarquiza y le proporciona saliencia, lo que conduce hacia un escenario polarizado a gusto del gobierno, que necesita quién lo confronte desde una posición claramente antagónica. Simultáneamente, se lograría despejar la posibilidad que desde una coalición liberal progresista de impronta republicana, FAP-UCR, surgiera una competencia por segmentos electorales que en la última elección le sumaron al Frente para la Victoria. El mejor “enemigo” es aquel que nos fortalece. Necesario es el adversario si uno quiere mantener las posiciones logradas y seguir avanzado. La política posee una característica adversarial y agonista, y eso la hace dinámica. Ya lo sostiene Chantal Mouffe, en su ensayo En torno a lo político. Ningún escenario y ninguna fuerza política escapan de esta naturaleza. Es prácticamente un axioma. Poseer la iniciativa genera la ventaja de elegir el adversario, el escenario, instalar el tema, y optar por el momento adecuado para dar comienzo a la confrontación. En el kirchnerismo, las consecuencias de este axioma resultan marcadamente explicitas y públicas.

La cuestión Malvinas y la jactancia de los intelectuales

dpeisajovich

Escrito por Dimitri Peisajovich

La Nación Argentina ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, por ser parte integrante del territorio nacional. La recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía, respetando el modo de vida de sus habitantes, y conforme a los principios del derecho internacional, constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino” (Constitución Nacional, 1994, Disposición Transitoria Primera). La reafirmación de la política de Estado sobre Malvinas, expresada por la Presidenta, encontró un apoyo mayoritario en todos los sectores de la vida política y social del país. Irrumpe así esta cuestión, generando un escenario de cambio en el ámbito interno, presentándole a la oposición una oportunidad, tan necesaria como inesperada, de recuperar un rol con independencia del tutelaje mediático. La asistencia de los principales referentes de la oposición al acto en la Casa Rosada provocó la reacción histérica de los medios hegemónicos, que llegaron a tildarlos de meros “aplaudidores” y de prestarse a ser parte de un show de tinte nacionalista y circense. No es la primera vez que los medios ningunean a la oposición por tener posturas coincidentes con el gobierno. Cuando alguno se planta adoptando posiciones de independencia, los medios le pegan achacándole baja intensidad opositora. Las líneas editoriales coincidentes en sus posturas cuasi probritánicas, que han mantenido Clarín y La Nación, no han encontraron eco en las voces de la oposición. A partir de la cuestión Malvinas se observa el comienzo de una fisura en ese, hasta ahora, cerrado combo que conforman medios y oposición. Estas señales por el momento no nos ofrecen nada más que una relación tensa. Quizás Malvinas sea el disparador de un nuevo momento para los partidos de oposición, que le permita redefinirse frente al oficialismo y apartarse del seguidismo de la agenda mediática, que terminó borrándolos prácticamente de la escena política y resignando toda iniciativa de constituirse en alternativa creíble y posible. Podemos reconocer en el tema Malvinas, además del actor imperial, tres actores internos: gobierno, medios y oposición. Voy a intentar señalar tres momentos en el desarrollo reciente de la cuestión y el juego de estos actores. Un primer momento, donde el gobierno ha desarrollado con éxito una labor en política exterior que ha permitido consolidar una base de apoyo regional, mediante el Mercosur, la Unasur y la Celac. En el ámbito extraregional, ha logrado el apoyo de China, Rusia, y el Grupo de los 77 (que en realidad son 130). De Estados Unidos se han obtenido declaraciones del más alto nivel que califican al conflicto como un problema bilateral entre Argentina y el Reino Unido, dejando de hecho afuera a los isleños y contrariando en ese sentido la posición británica. Clarín y La Nación han desarrollado desde siempre mordaces críticas a la política exterior del gobierno, pero se han ensañado especialmente en el caso Malvinas,  descalificando en términos peyorativos el accionar de la diplomacia argentina, valorando y validando los argumentos británicos. Mientras tanto, los jefes de los bloques de la oposición en diputados, Gil Lavedra, Pinedo y Atanasof, y el presidente de la Cámara, Julián Domínguez, se reunían en diciembre del año pasado con el titular del Parlamento Europeo, el polaco Jerzy Buzek, solicitándole que respalde las resoluciones de ONU sobre Malvinas, que instan al Reino Unidos a sentarse a dialogar. En ese acompañamiento, que podría parecer como protocolar, se mostraba una sutil y diferente consideración del tema, desde un lugar distinto al clásico juego de la oposición cerril. Un segundo momento, donde el gobierno, luego de soportar estoicamente el fuego mediático funcional a las provocaciones británicas, lejos de patear la mesa, la arma, le pone el mejor mantel y convoca a toda la familia a Casa Rosada. Los medios hegemónicos primero intentaron predecir anuncios apocalípticos de irracionalidad y desmesura por parte del gobierno argentino, y luego descalificaron el discurso presidencial subestimando la importancia de las medidas anunciadas. Tras sostener la intrascendencia y superficialidad del discurso oficial, acusaron a los opositores asistentes de haberse prestado a ser parte de un circo demagógico. Por su parte, la oposición recibió una oferta que no pudo rechazar. La cuestión Malvinas había tomado una dimensión de carácter regional e internacional que los obligaba a estar presentes, por convicción o especulación, no teniendo otra alternativa que apoyar la política de Estado planteada por el ejecutivo. El tercer momento está en pleno desarrollo, el gobierno sigue fijando la agenda, la oposición se reposiciona, y los medios, que se encuentran cada vez más aislados, deciden salir a jugar una nueva carta: “los intelectuales” exigiendo un cambio de política. Un universo, este de “los intelectuales”, donde podemos reconocer tres subconjuntos, los “intelectuales académicos natos”,  los “intelectuales mediáticos” que reúne a aquellos que ya trabajan o colaboran en el Grupo Clarín y La Nación, y los “intelectuales periodistas”, miembros del staff permanente oposicionista. Mientras la política exterior del Reino Unido plantea que los kelpers tienen derecho a la autodeterminación y que se debe respetar “sus deseos” de seguir siendo ciudadanos británicos, “los intelectuales”, en los que se ha despertado una súbita preocupación por los 3.000 habitantes de las islas, sostienen que la política del gobierno argentino es agresiva y debería cambiar teniendo en cuenta los “intereses de los isleños”. Pretenden ignorar, sospechosamente, que la población de las islas es trasplantada y que, para las Naciones Unidas, el principio de autodeterminación solo es aplicable a las poblaciones originarias. Desde una posición encubierta tras un “humanismo sin fronteras”, al mejor estilo “imagine there’s no countries”, al plantear el respeto a los “intereses” de los isleños entran en el camino, quizás sin retorno, de la aceptación de la lógica colonialista del Gobierno de su Graciosa Majestad Británica.

El Flaco

Escrito por Agustín Pineau

Comencé a escucharlo al Flaco a los 14 años. El primer disco que tuve en mis manos fue Don Lucero. Lo tenía en CD, y me lo grabé en cassette para escucharlo en mi walkman todas las mañanas camino al colegio. De ahí en más no paré. Creo que ningún artista como él me generó tanto compromiso con su obra. Porque al Flaco había que escucharlo, y varias veces, hasta que por un lado te entraba. Una actitud exploratoria prácticamente te demandaba y tiempo para ir acomodando el oído. Y una vez que uno se encontraba sumergido en esa búsqueda permanente, saltabas a una etapa de disfrute total, y de paz. Yo creo que el Flaco era eso, paz. Si una palabra lo define para mi gusto es esa…Paz. Su sensibilidad y su tipo de conexión con las cosas, creo yo que le daba esa virtud. La virtud de percibir y de poder transmitir esa paz, que lograba envolverte y dejarte en un estado de goce, en un sentimiento de placer y ternura. Y siempre sorprendía, siempre se renovaba, y cada disco te proponía algo distinto. Su arte no era “complejo”, era sensible. Y a eso te invitaba el Flaco, a vincularte con el mundo de otra manera, observar la vida de otra forma. Era un constante estimulo a sentir y aflorar emociones. Que se yo…a mí el Flaco me provocaba todo eso.  Son días tristes,  ya lo extraño…chau Flaco, y gracias.

 

Cumbre de Bruselas, todo perdido y el honor también.

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Escrito por William Phillip Morris

Paul S. Page, investigador y doctor en economía de la Universidad de California, nos decía hace un mes que “hay un problema de crisis de deuda, que es la contracara de esta hegemonía que ha alcanzado la dimensión financiera. El capitalismo contemporáneo tiene su eje en la especulación. Ha habido un crecimiento del mundo del dinero desproporcionado respecto a la economía real, y esa masa de dinero opera en circuitos financieros. Esto se ha convertido en la fuente de ganancia del sistema y ha penetrado en las políticas públicas”. Agrega Page que “los Estados se comportan respondiendo a las expectativas de los mercados. Están pagando el precio de haber contribuido a crear ese monstruo con la desregulación financiera, luego con el salvataje a los bancos en el 2008, y actualmente intentan recuperar la confianza de los mercados a través de las políticas de ajuste”. Nada de esto ha cambiado, y es más, la política de contracción fiscal fue eje de la reunión cumbre de la Unión Europea el lunes pasado en Bruselas. Los líderes europeos se encontraron, al llegar a Bélgica, con una huelga general, la mayor desde 1993. Esto los obligó a desplazarse en helicóptero y utilizar bases militares. Este encuentro se realizó en un contexto donde la situación social de Europa es cada vez más dramática. Se estima que el desempleo en el continente llegó a 23 millones de personas. El impacto se da mayormente en los jóvenes. En los menores de 25 años, la tasa de desempleo en España es de 49,5%, en Grecia, 46,6%, en Eslovaquia, 35,1%, en Portugal, 30,7%, en Italia, 30% y en Irlanda, 29,3%. Hay una generación a la que se le propone mirar el fututo con creciente temor. ¿Qué se discutió en Bruselas? Se aprobó la llamada “Regla de Oro” para controlar el déficit. Consiste en que las constituciones nacionales de cada uno de los estados deben incluir el compromiso de no incurrir en déficits superiores al 0,5%. Esto implica apurar un brutal ajuste de las cuentas públicas durante este año. Además, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea verificará su implementación, y podrá imponer multas de hasta el 0,1% del PIB al país infractor. Prácticamente un reglamento carcelario, que coarta las libertades, y socaba la democracia. Se cumplió con el tratamiento y aprobación del Mecanismo Europeo de Estabilización (MEDE), como fondo de rescate a las economías más endeudadas. Este entrará en vigencia en julio. En este punto, existe una preocupación por parte de algunos economistas en Estados Unidos, por el rol que hasta ahora ha desempeñado el Banco Central Europeo (BCE) en la tarea de prestar auxilios financieros. Dean Barker, director del Center for Economic and Policy Research, de Washington, enfoca su mayor inquietud en la deuda de Grecia, España, Italia y Portugal. Cree que la contracción fiscal impuesta como condición para acceder a los fondos de rescate debilita la demanda interna de estas economías, y se constituye en un factor principal en el agravamiento de la crisis. En contraposición, reclama que la Reserva Federal salga a comprar bonos de deuda de países europeos, en lo que significa una clara y contundente crítica al BCE que, sometido a las directivas de Alemania y Angela Merkel, se niega hasta el momento a aumentar su participación en esas operaciones. Algunos interpretan que esa posición de Merkel tiene como objetivo presionar a sus socios, como lo hizo en Bruselas, para que acepten el Pacto Fiscal, y luego recién liberar los desembolsos de ayuda financiera, veremos qué pasa. Como de costumbre, la posición del Reino Unido constituyo un capítulo aparte. En diciembre del año pasado, ya se había desmarcado de los acuerdos logrados entonces, y el último lunes, en Bruselas, volvió a hacerlo. Cameron, primer ministro británico, se mueve entre el aislacionismo, típicamente insular de los británicos y la integración. Argumentó que “vigilaremos muy de cerca la aplicación del nuevo tratado y actuaremos legalmente si interfiere en nuestros intereses”. Nos habíamos detenido en este punto en diciembre (ver: “El método Merkozy y la germanización de Europa”), cuando argumentábamos que las objeciones británicas se debían a que los tratados firmados determinaban que las operaciones financieras denominadas en euros se realizarían sólo en los mercados continentales. Actualmente más de la mitad de estas operaciones se realizan en Londres y la aplicación de la medida comunitaria supone pérdidas multimillonarias para la City. Por otro lado, Grecia está siendo humillada, se le exige que su presupuesto sea supervisado por el Consejo Europeo. Esta nueva condición complicó la renegociación y quita de deuda que el gobierno griego está llevando adelante. El Presidente del Parlamento Europeo, Martin Schultz, apoya la propuesta y sostiene que “Grecia debe aceptar que los que ponen el dinero participen en las decisiones de cómo se gasta”. A esto se le suma las palabras del Ministro de Economía de Alemania, Philipp Roesler, que pidió a Grecia entregar el control de su política presupuestaria a las instituciones exteriores. Los acreedores no confían en el gobierno griego e intentan calmar sus ansiedades mediante la quiebra de los últimos vestigios de la soberanía helena. Luego de la cumbre en Bruselas las bolsas del mundo moderaron sus pérdidas, dando una especie de alivio al mercado financiero. Europa parece solo defender una pretendida estabilidad, pero no ofrece incentivos para el crecimiento y el empleo. La Organización Internacional del Trabajo, mediante su publicación “Tendencias mundiales del empleo 2012”, argumenta que el 90% del gasto púbico se ha dedicado en la primera etapa de la crisis al rescate de los bancos, pero el sector financiero sigue estando en situación de riesgo, y no se encuentra dispuesto para la concesión de préstamos para la economía real. Es interesante la posición de Paul Krugman, que sostiene que “cualquier economista, o de hecho, cualquier estudiante universitario que hubiese leído el libro de texto Economía, de Paul Samuelson, podría haber dicho que la austeridad frente a una depresión era una idea muy mala. Pero los que elaboran las políticas decidieron olvidar lo que solían saber. Y millones de trabajadores están pagando el precio de su amnesia deliberada”. El liderazgo de Alemania frente a la crisis europea está incrementando fuertes rencores, no solo entre los gobernantes, sino también entre los pueblos. Timothy Garton Ash, catedrático de Estudios Europeos en la Universidad de Oxford, nos dice: “Existen enormes resentimientos entre unas naciones y otras: los griegos contra los alemanes y los alemanes contra los griegos, los europeos del norte contra los del sur, los británicos contra casi todos y casi todos contra los británicos. Existe una crisis general de confianza en el proyecto de unidad europeo. Y existe un escepticismo e incluso cinismo generalizado sobre los políticos, tanto nacionales como europeos”. Las medidas pergeñadas como respuesta a la crisis han generado para los países de Europa un efecto de pérdida en cascada de soberanía, tanto monetaria, financiera, económica, y ahora, a partir de Bruselas, también presupuestaria. Y sus consecuencias se observan con mayor evidencia en sus eslabones más débiles.

En lo de Paco con L’ Armata Brancaleone

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Escrito por Bob Pinelsi

Hace tiempo que nos juntamos los sábados a la tarde en el bar de Paco para darle lindo a la charla. Eso sí, nos cagamos un poco de calor, no hay aire acondicionado, pero nos gusta juntarnos ahí, costumbre. En verano caemos tipo 6 de la tarde, cuando comienza a bajar el sol. Y empezamos con alguna cervecita, y el que se anima se pide una ginebra o algún vermucito, algo más picante. Marito Zanabria es un habitué de estos encuentros, y siempre se viene con todos los diarios bajo el brazo, subrayados con resaltador y todo. Te diría que prepara una hoja de ruta,  como un orden del día. Siempre llega primero. Al rato caigo yo, con mi libretita de notas. A Ernestito siempre hay que pegarle un tubazo porque se pasa de siesta a la tarde, no le gusta faltar al bar. Si no le avisamos, después nos tira la bronca. Ernesto es un gran lector, le interesa la literatura, y algún que otro ensayo sobre política. A los diarios los mira de reojo, dice que ya no les cree, que ninguno informa y todos te quieren hacer el bocho. Al Pelado lo reincorporamos desde que se vino a vivir de nuevo a Buenos Aires. Y siempre se cae alguno más que anda boyando por el barrio. Paco dice que somos un rejunte, que nos parecemos a L’ Armata Brancaleone. Bueno, la cuestión es que arrancamos, y se veía venir, alguien lo iba a tirar en la mesa, maduraba solo el tema, era cuestión de tiempo. Zanabria, mientras se limpiaba los dedos que se manchó con el resaltador, dió el puntapié inicial: “¿Vieron lo de Boudou? ¿Les parece que salgan con el tema de la reforma?” Ernestito tomó la posta y dijo algo que yo no lo había pensado. “Agitar el cuco de la re-reelección de Cristina es una carta obligada, reafirma la iniciativa política, y reagrupa fuerza propia”. “¿Vos decís que frente a un horizonte político incierto a cuatro años, al kirchnerismo le conviene poner a todo el mundo a discutir la re-re?” pregunté. “Mirá, vos fijate bien, por una lado coloca un eje que está por afuera de la gestión de gobierno, reforma si o reforma no, que excita y pone histérica y en órbita a la oposición, y a los medios, pero también frena a los aspirantes propios, sobre todo a Scioli, que por el momento aparece como el único perfilándose para el 2015. Y fundamentalmente, ratifica la conducción, cosa que si en cualquier espacio político es importante, en el peronismo es superlativamente esencial”. El Pelado escuchaba, nunca comienza a hablar antes de que llegue la cervecita, y siempre le agarra el mismo tic en el labio inferior, hace un ruido con la lengua, algo medio raro, yo le dije que se haga ver, pero bueno, no hay caso. Necesita refrescarse un poco antes de intervenir. “¡Paco! ¿para cuándo la birra?” soltó, y se puso a hojear los diarios que trajo Marito. Nos enroscamos un buen rato en el tema de la re-reelección de Cristina, que si se podía hacer, si le era conveniente al gobierno, si era bueno o no para la democracia y la república, alguno se acordó de “Las Bases” de Alberdi, la constitución del 49’, y el Pacto de Olivos. El Pelado extrañamente seguía sin hablar, y con su tic, dale que dale. Hasta que bueno, llegó la birra. Ahí le pegó un largo sorbo al vaso y se metió en el parloteo, con tic incluido. “Para mi el tema de la reforma está verde, me parece que salieron más lo buchones a hablar que otra cosa, no creo que este realmente en los planes de Cristina. Yo les digo algo, acá la cuestión que más interesa es que va a pasar con Moyano, se está poniendo fulera la cosa. Hasta forzaron una alianza con la CTA de Pablito Micheli ¿vieron?” Marito, mientras seguía tratando de sacarse la tinta del señalador de los dedos con una servilleta de papel, le salió al cruce y como avisando, elevando el tono, dijo: “El compañero Moyano tiene todo el derecho de marcar las disidencias que el crea que son importantes para el movimiento obrero organizado, ¡eh!”. Claro, Marito viene de una militancia larga en el peronismo, es bastante cegetista, y de los duros. Ernesto le apunta y le tira “¿hasta poner en discusión el liderazgo de Cristina? El reclamo gremial es más bien una maniobra política, no confundamos”. “En esta estoy con Ernesto”, agregué. “Está muy claro que hay una movida política, esa no se la come nadie, Mario”. (ver ¿Por qué se apuró?). Ernesto, entre que llegaba la picada, y se cuidaba que no se le manche la corbata, y mientras el Pelado pedía otra fresca, agregó “volviendo al tema de la re-re, creo que Cristina no puede encontrarse en una situación en donde su conducción se vaya limando por falta de perspectiva en el tiempo. El vaciamiento de liderazgo puede poner en riesgo la continuidad del proyecto de cara a un recambio en el 2015”. Cuestión que la charla después se derivo a otras cosas, y terminando hablando de pavadas, y de minas por supuesto. Al rato me despedí de L’ Armata, y me tomé el buque. Iba caminando mientras giraba en mi cabeza la charla con los muchachos, y juntaba algunos hilos. No puede disociarse la re-re, la cuestión del liderazgo y el conflicto con Moyano. El líder camionero apuesta a su propio posicionamiento en una reconfiguración del tablero político, pensando, quizás, en el por algunos tan ansiado poskirchnerismo. Ahora bien, hay que tomar nota que los dirigentes sindicales no son un bloque homogéneo, cada uno defiende sus porotos,  y el enfrentamiento extremo con el gobierno no aparece precisamente como un eje aglutinante. Además, Moyano avanza en una escalada que genera tensiones dentro de la propia cúpula de la CGT, a la que compromete. Algunos dirigentes empiezan a no sentirse tan cómodos con esta situación, y se preguntan que pasara si siguen tirando de la piola. Existe el miedo de quedar aislados y enfrentados a la Presidenta, que se encuentra en su máximo nivel de popularidad. Saben que el aislamiento les quita capacidad de negociación y daño, y que es más, podrían quedar afuera del proyecto político. Comprenden, quizás, que el humor social no estaría jugando hoy a favor de reclamos extremadamente sectoriales.

El Hijo de Los Ocho Inmortales

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Escrito por Hugo Daniel Pinoso

Hay un chino, en China, que parece que va a dar que hablar, y no sólo en chino. Se trata de Bo Xilai, Secretario General del Partido Comunista en el Municipio de Chongqing (28 millones de habitantes), cuya predica es etiquetada por los medios occidentales como la  “Nueva Izquierda maoísta” o el “populismo con características chinas”. Bo, nació en Beijing, es hijo de Bo Yibo, miembro de la camarilla de “Los Ocho Inmortales”, que actuaba en el Partido a comienzos de la República Popular, que tomó su nombre del taoísmo. Como yo de esto no cazo un fulbo, le fui a preguntar a Chen, cajero del superchino “El Sol Radiante del Amanecer en la Verde Pradera”, que lo tengo enfrente. Mientras me daba el vuelto me dijo: “Cuenta la leyenda que los ocho inmortales, a través de la piedad y la virtud han conseguido la vida eterna. Viven con los dioses en las montañas de Kun Lun, en el centro de la tierra. Allí se divierten en los jardines del Emperador de Jade, el señor supremo de los cielos, donde crece un duraznero mágico de la inmortalidad. Cada milenio se los invita junto a los dioses a comer duraznos en una gran celebración que realiza la Emperatriz Wang, esposa del Emperador de Jade”. Ajá, le conteste, agarre el vuelto y me fui. Gracias Chen.  Ahora bien, volviendo a Bo, te cuento que el camarada comenzó a tomar vuelo político y mediático a partir de los logros de su gestión en el Municipio. Aplicó un sistema de carácter estatista, a contra mano de la impronta aperturista y desregulatoria de los últimos treinta años (La era de Deng). Logró plasmar un proyecto integrador e inclusivo en materia de vivienda, salud y educación.  Durante el 2011 la economía de Chongqing logró un crecimiento del PBI de 16%, un 74% más alto que el promedio nacional que fue del 9,2%. Bo, tiene un carisma singular. Durante una protesta y huelga de maestros se acercó de manera directa para resolverla. Invitó a los líderes de las protestas a conciliar un acuerdo en un estudio de televisión. En vivo se transmitió por la TV local el debate entre Bo y los líderes de las protestas. Los ciudadanos vieron a Bo discutiendo los asuntos públicos mano a mano con la gente. Una especie de “Aló, Presidente”, ¿viste?, el programa de Chávez, bueno, una cosa así, en chino y sin acento caribeño. “Los intereses sociales deben venir primero”. Bo Xilai aparece como una contramoneda, luego de varias décadas de crecimiento económico pero con pérdida de derechos sociales y degradación de la calidad de vida. “Priorizar el individuo y la sociedad”. Rescata la ideología maoísta a través de discursos con referencias históricas concretas que buscan enaltecer el legado de los tiempos de la guerra revolucionaria. Su reivindicación del igualitarismo maoísta trajo cola dentro del propio Partido. Sorprendió su impulso y apoyo a la difusión de canciones y películas de los primeros años de la República Popular. Y para no quedarse atrás, mediante la empresa Chongqing Mobile y otras compañías de telefonía celular, envía frecuentemente mensajes de textos masivos con contenido revolucionario a sus usuarios, con citas del libro rojo de Mao Zedong. Llego hasta enviar a los cuadros locales del partido a pasar tiempo con los campesinos y aprender de ellos y sus costumbres. Todo al mejor estilo de la época de la Revolución Cultural. Bo ha librado con éxito una guerra contra el crimen organizado y la corrupción política, dos de los grandes flagelos que afecta actualmente a China, y ello le ha brindado su mayor registro de popularidad en esta megalópolis del suroeste del país. El discurso “rojo” y “populista”, post-reforma, de Bo Xilai, apela a la nostalgia por los viejos tiempos de la era maoísta, e intenta promover el sentido de la justicia social y superar las contradicciones estructurales que el acelerado crecimiento económico trajo en los años post-Deng. En noviembre de 2012, el XVIII Congreso del Partido Comunista de China, designará a una nueva camada de líderes que habrá de sustituir al actual presidente Hu Jintao y a otros dirigentes de alto rango. Un total de 2.270 delegados asistirán al congreso escogidos en las 40 unidades electorales repartidas en todo el país. Hará su entrada la quinta generación de gobierno. Llegarán al poder los hijos de los Padres de la Revolución. Los nuevos cuadros del Partido, nacidos durante la década del cincuenta, que fueron adolecentes durante la Revolución Cultural, y son denominados la “generación de la República”. Está singular transición, en la vida política de China, es protagonizada por una de las elites de lo más variada en la historia de la República Popular, en términos de antecedentes de clase, filiación política, niveles educativos y trayectorias. La primera y segunda generación de gobierno estaba conformada por veteranos revolucionarios, que poseían experiencia en la lucha política y militar, mientras que en la tercera y la cuarta se abrieron camino los tecnócratas. (1era generación, Mao Zedong, 2da generación, Deng Xiaoping, 3era Jiang Zemin, 4ta Hu Jintao). Bo Xilai no es un tecnócrata. Licenciado en Historia Mundial en la Universidad de Beijing, con un postgrado en periodismo internacional en la Academia China de Ciencias Sociales, aspira a mojar en este congreso. Y se dice que puede ser el próximo Secretario General del Partido, lo que le daría una gran manija en la operatividad política. Así las cosas, existen elementos que nos estarían indicando que deberíamos abandonar, y esto va para algunos círculos académicos, esa visión lineal de lo que acontece en China y hacia dónde se dirige. Al parecer, se estaría gestando un movimiento con determinado grado de oposición a los valores impuestos  en el proceso de “restauración capitalista”. Este movimiento contaría con base social en sectores obreros, y campesinos que es donde más nostalgia se siente del periodo maoísta, intelectuales marxistas, cuadros del Ejército Popular, y cuadros retirados de las empresas estatales. En este contexto interno, y en pleno desarrollo de la crisis del capitalismo occidental, el gobierno chino abre la discusión ideológica y cultural contra la influencia extranjera. El Presidente Hu Jintao señala que “debemos ver claramente que las fuerzas internacionales hostiles están intensificando su estrategia para occidentalizar y dividir a China, y los campos ideológicos y culturales son las áreas centrales de esta infiltración a largo plazo”. Parece que pone algún límite. Por lo tanto, la aparición de Bo Xilai en las más altas esferas del poder del Partido Comunista no es un dato pasajero, trasnochado, o solamente atribuible a la nostalgia. Sino que parecería un emergente del descontento por la creciente desigualdad que ha generado el proceso de crecimiento de las últimas décadas, y abre una instancia de debate sobre los objetivos en la prosecución de ese crecimiento, y los términos de su relación con el desarrollo social y político.

En la eurozona se viene la maroma

Wspine

Escrito por Adam Smith Pinot

Se viene la maroma. La veíamos complicada (ver El método Merkozy y Jugando al Jenga en la eurozona) y se complicó lindo. Standard & Poor’s (S&P), una de las agencias de calificación de riesgos, herramienta con la que los países centrales aporreaban a los pobres países periféricos, sacudió la estantería y ahora dice que Europa en cualquier momento derrapa mal. La agencia estadounidense rebajó las calificaciones crediticias de Francia y Austria de AAA, máxima calificación, dejándolas en AA+. España quedó en AA-, Italia en BBB+ (igual que Kazajistán), Portugal BB, Grecia CC- (cerca del default). Mientras que Alemania, Holanda, Finlandia y Luxemburgo, mantuvieron su calificación óptima. La agencia señaló que existe un 40% de posibilidades de que la zona euro entre en recesión en 2012, lo que eleva el riesgo para un creciente número de deudas soberanas y socava cualquier perspectiva de crecimiento económico. La propia calificación genera una situación de anuncio de profecía autocumplida. Pepe, mi amigo tachero, dice que el otro día le subió el economista Carlos Mielcomían y le comento que “la integración europea a la larga ha sido desastrosa para las economías periféricas de la región. La zona euro estableció una competencia que generó una desigual división del trabajo, un desequilibrio comercial entre los Estados miembros y una presión a la baja en los salarios, además de perder toda soberanía sobre el manejo monetario”. Textual, porque el Pepe lo memoriza y después estaciona el tacho y anota todo, eh, para hacerse el que tiene la justa cuando va al bar. Sigamos. La baja en las calificaciones crediticias en casi todos los países de la eurozona encarecerá el costo de financiamiento del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) y complicará aún más los trabajosos rescates en marcha. Se degradaría la capacidad de ese fondo que podría no ser suficiente en caso de que España o Italia necesitaran mayor asistencia, como el correr de los acontecimientos hace prever. Grecia negocia una quita del 50% con los acreedores y no logra pasar el examen, los bancos se niegan a refinanciar su deuda. Cuando en marzo tenga que hacer frente a un pago de más de 14.000 millones de euros lo más probable es que caiga en el temible default, y entonces se produzca el aún más temible efecto dómino que termine afectando a toda la región. Al horno. Angelita Merkel quiere pensar, como releyendo a Mao, que “toda cosa mala se puede transformar en una cosa buena”, y pretende aprovechar la descalificación de S&P para presionar aún más a sus socios en desgracia, y apurar el Pacto Fiscal que los termine poniendo en caja y bajo su batuta wagneriana. Mientras tanto el premier italiano, Mario Monti, después de muchas noches de insomnio, piensa un poco más allá de lo que aprendió cuando era un tecnócrata de Goldman Sachs, y sale de la partitura monocorde del ajuste, y señala que “la austeridad por sí sola no es la respuesta a la crisis de la deuda y que los sacrificios y recortes no serán suficientes”, o sea que tienen un límite y habría que pensar en alguna otra alternativa ¿Qué le pasó al tano? ¿Sé volvió neorrealista? La investigadora y docente de la Universidad de Tirate Una Canita Al Aire Que Está Todo Bien, Dorita Adobado, agrega que “como el primer ministro italiano no es sospechoso de radicalismo, es posible que Merkel lo escuche y afloje el puño, no vaya a ser que los tecnócratas demuestren mayor capacidad de aprendizaje que los políticos”. Hasta hora, los medios presentan un partido donde juegan los bancos, los inversores, los tecnócratas, los políticos al servicio de, y las calificadoras de riesgo al servicio de no se sabe. Pero para tratar de entender de qué se trata habrá que intentar unir algunos piolines. Es sabido que Estados Unidos y Europa difieren en la manera de encarar la crisis. Para el primero hay que crecer y luego ajustar, y el camino son los planes de estimulo. Mientras que la Europa de Merkozy apuesta a lo contrario, se debe ajustar primero para luego poder crecer. A finales de 2011, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, enviado por Obama, participó de un encuentro del Consejo Informal de Economía de la Unión Europea (ECOFIN). En ese escenario, expuso la solución yanky. Su propuesta fue despreciada, y el eje Merkozy siguió incrementando su política de austeridad fiscal. De lo anterior, leyendo finito, o no tanto, a uno le empieza a dar vuelta la croqueta. Las calificadoras casualmente son estadounidenses. El Tano Monti, que laburó en Goldman Sachs y estudió en Yale, empieza a balbucear un discurso tímidamente disonante. Frente al “ataque” de S&P la reacción de Merkel es reafirmarse tozudamente en la profundización del Pacto Fiscal. O sea, más ajuste para los socios en problemas. Los acontecimientos están en pleno desarrollo. La contradicción interatlántica está lejos de resolverse. El fantasma de la recesión recorre Europa. Estados Unidos teme que si esa recesión llegara a concretarse, su incipiente y modesta mejoría en términos de crecimiento y empleo se vaya por el caño. ¿Che sarà?