CREER O REVENTAR

Artículos Los herederos de Alfonsín……todo al 36!!! 14 de septiembre de 2011

En la noche del domingo 14 de agosto, mientras miraba con alegría los resultados de las elecciones primarias, de pronto me vino a la mente aquel libro que cuando era un joven radical supe leer con atención y recomendar con entusiasmo, “Los Herederos de Alfonsín”, el libro de Alfredo Leuco.
Se trata de un relato sobre la militancia de una generación que, bajo el ala y liderazgo de Raúl Alfonsín, intentaba devolverle a la Unión Cívica Radical aquella identidad política de su génesis popular. Esa ala “jacobina” del radicalismo, como la denominaba Leuco, la Junta Coordinadora Nacional, que nacida a fines de los sesenta, se desarrollo hasta jugar un rol protagónico en los años de la vuelta a la democracia y en el gobierno radical. Hay sucesos del gobierno de Raúl Alfonsín que recuerdo con cierta claridad, y algunos no tanto. Lo que más me gusta reflotar en mi cabeza (memoria selectiva) son aquellos en los cuales se ponía en disputa el poder de la política frente a las corporaciones: el discurso encendido con el que respondía a la silbatina de los dueños de la tierra en la Sociedad Rural Argentina, el altercado con el Vicario Castrense Monseñor Medina desde el púlpito de la iglesia Stella Maris, y su crítica al rol opositor “acérrimo” del diario Clarín.
Durante el menemato y posteriormente durante la Alianza, aquellos jóvenes de fines del setenta y principios de los ochenta, buscaron agiornar su discurso a los parámetros dominantes de la época, sin ningún pudor y vergüenza, muestra de su cobardía política y claudicación ideológica.
¿Que ha sido de estas ideas que habían dominado la retórica alfonsinista, es posible que se hayan evaporado así como si nada? ¿Cómo puede ser que no haya quedado nada en pie? Una de las tantas preguntas que me hacia la noche del domingo 14 de agosto, luego de ir conociendo los primeros resultados de la elección.
Los sucesores políticos, proclamados herederos, ya se habían rifado hace rato la herencia del viejo líder radical. Una herencia que les quemo desde el principio y que nunca supieron administrar, dilapidando un capital que les era ajeno, como jugadores que despilfarran toda la guita en el casino en una sola noche.
Como se suele decirse en la jerga política, ya estaban recontra quemados, sin ninguna capacidad o chance de poder encabezar cualquier proceso político de cara a la sociedad.
El 14 de agosto fue la última secuencia de una película que parecía interminable, el hijo de Alfonsín, ocupando el rol a lo largo de la campaña como la mala copia del original, le ponía el corolario final.

One Comment

  1. Perico dice:

    Es una verdadera lastima lo que ha pasado con este centenario partido.

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