CREER O REVENTAR

Artículos Por un puñado de dólares 1 de noviembre de 2011

¡¡¡Que semanita!!! No desespere. Algún dólar quedará. ¿Ya probó su clave fiscal de AFIP? y claro, igual no pudo comprar. Si, parece que el mercado cambiario no está abierto para el chiquitaje. Ahora bien, esto no es lo que mueve la aguja, en eso estamos de acuerdo, solo representa el 3 por ciento del mercado. Este lunes el nivel de operaciones alcanzó 350 millones dólares, en el cuál 100 millones pertenecen a la intervención del Banco Central, algo similar a lo ocurrido en jornadas anteriores. Claro, son las grandes empresas las que establecen el volumen de movimientos. Entonces: ¿por qué joder al chiquitaje? El público de ventanilla es el objetivo sensible a la presión mediática y el que puede llenar la calle San Martín brindando un espectáculo aparentemente masivo de una fiebre verde colectiva donde los medios se harían una panzada, que reproducirían hasta el hartazgo logrando ponerlo a usted más verde que un dólar y a punto de decir “YO NO LA VOTÉ”. Sin embargo, y pese a todo, según el amigo Pagni, del diario La Nación, el gobierno cree que esto “no sería más que una turbulencia pasajera, que se resolverá con sólo atemorizar a los compradores de dólares” AFIP mediante. Pero, pará un poquito, entonces: ¿cuáles son las cuestiones de fondo? Principalmente hay dos, una económica y otra política. El poder económico que no obtuvo representación en las elecciones del 23, intenta desarrollar una pulseada política que lime la credibilidad del gobierno desde el minuto cero, aún antes que se terminen los bullicios del festejo populista. Y al amparo de los temores que genera la crisis en los países desarrollados, forzar una nueva transferencia de ingresos vía devaluación. El domingo a la tarde me encontré con mi amigo Jorgito que apenas me vio y casi sin saludarme me dijo como echándome la culpa “el gobierno ganó con el 54% y solo se habla del dólar, ¿cómo puede ser? ¿ya estamos al borde del precipicio?” Esa que me lanzó me dejo pensando, y entre a recalcular. La semana posterior a las elecciones la liquidación de las cerealeras no superó los 80 millones de dólares, un 45% por debajo del mismo período de 2010, y que representa un 38% menos que el promedio de agosto de este año. Esto viene de arrastre, eh…lo que pasa es que los medios agitaron fuerte  esta semana que los dólares se estaban terminando. Hay un interés de instalar en la gente una imagen de escasez de divisas y presionar sobre el dólar al alza. Claro, la estrategia es coordinar la presión mediática con el reclamo devaluacionista. ¿Qué generaría una devaluación? bajar costos y salarios y de esa manera aumentar las tasas de ganancia. En una opción de mínima, algunos proponen desdoblar el tipo de cambio. Ayer estaba haciendo zapping, y me encontré con Orlando Ferreres, que poniendo su mejor cara de poker parloteaba a favor de una devaluación de alrededor del 50%, mostrando claramente y poniendo al descubierto las expectativas en danza en cuanto a transferencia de ingresos. Imagínate que escucharlo al muchacho este después de cenar dos platos de ravioles era como una patada al hígado, entonces cambié de canal. Ahí me lo encuentro a Marito Blejer, siempre con pinta de personaje neutro, claro, no te digo que escuchar su rollo era como un Sertal compuesto, pero al lado de Ferreres sonaba a un tecito Cachamay. Tiraba lo siguiente, el tipo argumentaba que, la famosa fuga de capitales con que nos vienen taladrando la cabeza hace tiempo no es un karma exclusivamente argentino, es una cosa generalizada en todos los países emergentes, porque desde hace un rato la crisis en los países centrales hace que las transnacionales exijan a sus filiales aumentar las remesas de utilidades a las casas matrices. Como lo que decía no tenía un joraca que ver con la puja interna que se está generando acá, y le escapaba el culo a la jeringa sobre el tema dólar, metí un cambio y lo puse a Rozín. Estaba dándole al tema con Alejandro Rofman, que desarrollaba las medidas que había tomado el gobierno la semana pasada, en donde se dispuso que las empresas petroleras y mineras deberán realizar sus liquidaciones en el país y la exigencia a las aseguradoras de repatriar sus inversiones. Argumentaba el vocero de Carta Abierta que estas medidas buscaban ampliar la oferta de divisas, pero que además eso era justo y eliminaba un privilegio que tenían esas empresas extractivas desde el gobierno de Duhalde. Una vez más, el kirchnerismo frente a la dificultad, repara obligado por las circunstancias. Ahora bien, la lógica indicaría que con 47.000 millones de dólares en el Banco Central el gobierno puede hacerle frente a los embates de los intereses sectoriales devaluacionistas. La pelea sigue abierta, no puede predecirse cuáles serán los próximos movimientos de los actores en pugna. Lo que sí es posible visualizar es que el gobierno no parece dispuesto a dejarse mojar la oreja.

One Comment

  1. […] que se le avecinaba. Y lo hizo, primero evitando el desmadre inducido en el mercado cambiario (ver “Por un puñado de dólares”) y luego dando la señal de largada de un proceso de rediseño de su política de subsidios. […]

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