CREER O REVENTAR

Artículos Operativo desgaste, la chancha, los veinte, y la máquina de hacer chorizos 23 de noviembre de 2011

Pasó la histeria del dólar, ¿no? y si, iba a pasar, el lunes el Central compró 70 millones. Por lo tanto, se fueron al carajo las ilusiones de generar pánico, locura y corrida por los verdes. Pensar que el diario Perfil llegó hasta hablar de pesificación de depósitos y apertura de las cajas de seguridad. El “operativo desgaste”, que comenzó el 23 de octubre a las 18:01hs tuvo el día de ayer su fecha de vencimiento. Se fueron contra el gobierno con una lima de uñas y del otro lado había titanio. Mirá que más de uno se la comió, eh!..hasta circuló un mail alertando que se venía un corralito modelo 2011…y bue…cada cosa se dijo. En el “operativo desgaste”, algunas mentes afiebradas, desfilaban por TV con la esperanza de impulsar candidatos a ministros de economía, de corte moderado y se ilusionaban con un aunque sea leve cambio de rumbo. Querían creer que era posible. “En la cancha económica mandamos nosotros”, intentaban convencerse. Cristina no soltaba prenda, y escondía la pelota. El “secretismo” desesperaba a la City. Como dijo en esos días, el gran Jorge Asís, autor del libro-presagio “El kirchnerismo póstumo”, “aquel que trafica con información, miente”.  O sea, que nadie tenía la posta. Marito Blejer, encabezaba las apuestas. No es que les generará demasiado afecto, pero si especulaban que podía ser potable para la Presidenta. Candidato por default, suelen decir algunos. Y hubo uno que hasta se animo a postularlo públicamente, Jorge Brito, presidente de Asociación de Banco Argentinos (ADEBA), y amigo del gobierno. Los muchachos querían  mojar con Marito a la cabeza. El gobierno tiró el tema de los subsidios, y la oposición mediática reaccionó como tiburón que huele sangre. Hablan de tarifazo buscando generar incertidumbre. Aterrorizan con titulares, casi de catástrofe, a la clase media. Sin embargo, al parecer y como viene la mano, el criterio sería que el subsidio vaya a los hogares que lo necesitan. Y a las Pymes. El gobierno va tirando en forma de goteo los avances del nuevo sistema. No sé si es la mejor política comunicacional, porque ante cada anuncio se abre la posibilidad de la manipulación mediática, pero esto es inevitable. Y si, no está mal que el que pueda pagar lo haga. Por ejemplo, lo que pago de luz por día no puede ser menos que la propina que le dejo al mozo cuando tomo un café. Quizás el gobierno debía haber encarado la quita de subsidios hace rato y gradualmente. Pero no había contexto político posible para hacerlo entre las elecciones de 2009 y las presidenciales. Una gestión que se estaba recomponiendo electoralmente de cara a la reelección no podía ofrecer un flanco fácilmente explotable. ¿Por qué ahora? Hay que recuperar el tiempo que se llevo el año electoral. El contexto internacional de crisis, como factor externo, y la necesidad de aumentar la inversión, desarrollando la innovación tecnológica como ejes de una mejora de la competitividad, factor interno, acelera la necesidad de inaugurar una nueva etapa que reclama redireccionar una parte importante del superávit que hasta ahora era insumida por los subsidios. El gobierno seguía escondiendo la pelota,  y continuaban las especulaciones sobre lo que iba a deparar el destino. Finalmente, ayer habló la Presidenta, en el cierre de la  Conferencia de la UIA. ¡¡¡Y como habló!!!  Fin del “operativo desgaste”. No dejó títere con cabeza. Le apunto a todos, a los empresarios que la escuchaban como en misa. Los atendió a uno por uno, “con gran tranquilidad, amablemente”. También tuvieron para que tengan los dirigentes gremiales. Moyano, por si acaso, se tomó el palo antes que empezará Cristina porque seguramente se las vio venir. La Presidenta, como quien no quiere la cosa, lo botoneó haciendo notar su ausencia durante la locución. Una de las frases más salientes del discurso de Cristina fue que “Argentina respeta los mercados, pero los que gobiernan son los elegidos por el voto popular” Claro, estaba subrayando que los mercados en Europa ya se llevaron puestos tres gobiernos, España, Portugal y Grecia. Bueno, la cuestión es que siguió dándole al fierrito, y la frase que quedo retumbando fue que “la próxima será una etapa de sintonía fina”, aludiendo a la estructura productiva. Luego se despacho en el tema del tipo de cambio competitivo, demostrando que mientras en el resto de la región las monedas sufrieron un proceso de apreciación que le fue quitando competitividad a las producciones locales, esto no se produjo en ningún momento en la Argentina, donde se mantuvo permanentemente la depreciación relativa del peso. Marcó que la mayor competitividad no había que buscarla en las variables del salario, la devaluación o los subsidios, sino que debía lograrse por la vía de la reinversión de utilidades y las mejoras en la innovación productiva. Y ante la caída del comercio global, había que apostar a la demanda interna y la mayor integración del Mercosur y del crecimiento del intercambio intrarregional en Suramérica. Los empresarios debieron escuchar una última admonición: “muchachos, 2 más 2 son 4, y no me vengan con que quieren la chancha, los veinte, y la máquina de hacer chorizos”.

2 Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *