CREER O REVENTAR

Artículos En la eurozona se viene la maroma 15 de enero de 2012

Se viene la maroma. La veíamos complicada (ver El método Merkozy y Jugando al Jenga en la eurozona) y se complicó lindo. Standard & Poor’s (S&P), una de las agencias de calificación de riesgos, herramienta con la que los países centrales aporreaban a los pobres países periféricos, sacudió la estantería y ahora dice que Europa en cualquier momento derrapa mal. La agencia estadounidense rebajó las calificaciones crediticias de Francia y Austria de AAA, máxima calificación, dejándolas en AA+. España quedó en AA-, Italia en BBB+ (igual que Kazajistán), Portugal BB, Grecia CC- (cerca del default). Mientras que Alemania, Holanda, Finlandia y Luxemburgo, mantuvieron su calificación óptima. La agencia señaló que existe un 40% de posibilidades de que la zona euro entre en recesión en 2012, lo que eleva el riesgo para un creciente número de deudas soberanas y socava cualquier perspectiva de crecimiento económico. La propia calificación genera una situación de anuncio de profecía autocumplida. Pepe, mi amigo tachero, dice que el otro día le subió el economista Carlos Mielcomían y le comento que “la integración europea a la larga ha sido desastrosa para las economías periféricas de la región. La zona euro estableció una competencia que generó una desigual división del trabajo, un desequilibrio comercial entre los Estados miembros y una presión a la baja en los salarios, además de perder toda soberanía sobre el manejo monetario”. Textual, porque el Pepe lo memoriza y después estaciona el tacho y anota todo, eh, para hacerse el que tiene la justa cuando va al bar.

Sigamos. La baja en las calificaciones crediticias en casi todos los países de la eurozona encarecerá el costo de financiamiento del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) y complicará aún más los trabajosos rescates en marcha. Se degradaría la capacidad de ese fondo que podría no ser suficiente en caso de que España o Italia necesitaran mayor asistencia, como el correr de los acontecimientos hace prever. Grecia negocia una quita del 50% con los acreedores y no logra pasar el examen, los bancos se niegan a refinanciar su deuda. Cuando en marzo tenga que hacer frente a un pago de más de 14.000 millones de euros lo más probable es que caiga en el temible default, y entonces se produzca el aún más temible efecto dómino que termine afectando a toda la región. Al horno. Angelita Merkel quiere pensar, como releyendo a Mao, que “toda cosa mala se puede transformar en una cosa buena”, y pretende aprovechar la descalificación de S&P para presionar aún más a sus socios en desgracia, y apurar el Pacto Fiscal que los termine poniendo en caja y bajo su batuta wagneriana.

Mientras tanto el premier italiano, Mario Monti, después de muchas noches de insomnio, piensa un poco más allá de lo que aprendió cuando era un tecnócrata de Goldman Sachs, y sale de la partitura monocorde del ajuste, y señala que “la austeridad por sí sola no es la respuesta a la crisis de la deuda y que los sacrificios y recortes no serán suficientes”, o sea que tienen un límite y habría que pensar en alguna otra alternativa ¿Qué le pasó al tano? ¿Sé volvió neorrealista? La investigadora y docente de la Universidad de Tirate Una Canita Al Aire Que Está Todo Bien, Dorita Adobado, agrega que “como el primer ministro italiano no es sospechoso de radicalismo, es posible que Merkel lo escuche y afloje el puño, no vaya a ser que los tecnócratas demuestren mayor capacidad de aprendizaje que los políticos”.

Hasta hora, los medios presentan un partido donde juegan los bancos, los inversores, los tecnócratas, los políticos al servicio de, y las calificadoras de riesgo al servicio de no se sabe. Pero para tratar de entender de qué se trata habrá que intentar unir algunos piolines. Es sabido que Estados Unidos y Europa difieren en la manera de encarar la crisis. Para el primero hay que crecer y luego ajustar, y el camino son los planes de estimulo. Mientras que la Europa de Merkozy apuesta a lo contrario, se debe ajustar primero para luego poder crecer. A finales de 2011, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, enviado por Obama, participó de un encuentro del Consejo Informal de Economía de la Unión Europea (ECOFIN). En ese escenario, expuso la solución yanky. Su propuesta fue despreciada, y el eje Merkozy siguió incrementando su política de austeridad fiscal. De lo anterior, leyendo finito, o no tanto, a uno le empieza a dar vuelta la croqueta. Las calificadoras casualmente son estadounidenses. El Tano Monti, que laburó en Goldman Sachs y estudió en Yale, empieza a balbucear un discurso tímidamente disonante. Frente al “ataque” de S&P la reacción de Merkel es reafirmarse tozudamente en la profundización del Pacto Fiscal. O sea, más ajuste para los socios en problemas. Los acontecimientos están en pleno desarrollo. La contradicción interatlántica está lejos de resolverse. El fantasma de la recesión recorre Europa. Estados Unidos teme que si esa recesión llegara a concretarse, su incipiente y modesta mejoría en términos de crecimiento y empleo se vaya por el caño. ¿Che sarà?

2 Comments

  1. maria angelica dice:

    todos tus artículos son muy buenos , porqué no los mandás a pagina 12 , miradas al sur ó tiempo argentino así los publican besos

  2. Nicolás Kogan dice:

    Impagable el tano! Casi tanto como la nota.
    Abrazo!

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