CREER O REVENTAR

Artículos El Hijo de Los Ocho Inmortales 24 de enero de 2012

Hay un chino, en China, que parece que va a dar que hablar, y no sólo en chino. Se trata de Bo Xilai, Secretario General del Partido Comunista en el Municipio de Chongqing (28 millones de habitantes), cuya predica es etiquetada por los medios occidentales como la  “Nueva Izquierda maoísta” o el “populismo con características chinas”. Bo, nació en Beijing, es hijo de Bo Yibo, miembro de la camarilla de “Los Ocho Inmortales”, que actuaba en el Partido a comienzos de la República Popular, que tomó su nombre del taoísmo. Como yo de esto no cazo un fulbo, le fui a preguntar a Chen, cajero del superchino “El Sol Radiante del Amanecer en la Verde Pradera”, que lo tengo enfrente. Mientras me daba el vuelto me dijo: “Cuenta la leyenda que los ocho inmortales, a través de la piedad y la virtud han conseguido la vida eterna. Viven con los dioses en las montañas de Kun Lun, en el centro de la tierra. Allí se divierten en los jardines del Emperador de Jade, el señor supremo de los cielos, donde crece un duraznero mágico de la inmortalidad. Cada milenio se los invita junto a los dioses a comer duraznos en una gran celebración que realiza la Emperatriz Wang, esposa del Emperador de Jade”. Ajá, le conteste, agarre el vuelto y me fui. Gracias Chen.  Ahora bien, volviendo a Bo, te cuento que el camarada comenzó a tomar vuelo político y mediático a partir de los logros de su gestión en el Municipio. Aplicó un sistema de carácter estatista, a contra mano de la impronta aperturista y desregulatoria de los últimos treinta años (La era de Deng). Logró plasmar un proyecto integrador e inclusivo en materia de vivienda, salud y educación.  Durante el 2011 la economía de Chongqing logró un crecimiento del PBI de 16%, un 74% más alto que el promedio nacional que fue del 9,2%. Bo, tiene un carisma singular. Durante una protesta y huelga de maestros se acercó de manera directa para resolverla. Invitó a los líderes de las protestas a conciliar un acuerdo en un estudio de televisión. En vivo se transmitió por la TV local el debate entre Bo y los líderes de las protestas. Los ciudadanos vieron a Bo discutiendo los asuntos públicos mano a mano con la gente. Una especie de “Aló, Presidente”, ¿viste?, el programa de Chávez, bueno, una cosa así, en chino y sin acento caribeño. “Los intereses sociales deben venir primero”. Bo Xilai aparece como una contramoneda, luego de varias décadas de crecimiento económico pero con pérdida de derechos sociales y degradación de la calidad de vida. “Priorizar el individuo y la sociedad”. Rescata la ideología maoísta a través de discursos con referencias históricas concretas que buscan enaltecer el legado de los tiempos de la guerra revolucionaria. Su reivindicación del igualitarismo maoísta trajo cola dentro del propio Partido. Sorprendió su impulso y apoyo a la difusión de canciones y películas de los primeros años de la República Popular. Y para no quedarse atrás, mediante la empresa Chongqing Mobile y otras compañías de telefonía celular, envía frecuentemente mensajes de textos masivos con contenido revolucionario a sus usuarios, con citas del libro rojo de Mao Zedong. Llego hasta enviar a los cuadros locales del partido a pasar tiempo con los campesinos y aprender de ellos y sus costumbres. Todo al mejor estilo de la época de la Revolución Cultural. Bo ha librado con éxito una guerra contra el crimen organizado y la corrupción política, dos de los grandes flagelos que afecta actualmente a China, y ello le ha brindado su mayor registro de popularidad en esta megalópolis del suroeste del país. El discurso “rojo” y “populista”, post-reforma, de Bo Xilai, apela a la nostalgia por los viejos tiempos de la era maoísta, e intenta promover el sentido de la justicia social y superar las contradicciones estructurales que el acelerado crecimiento económico trajo en los años post-Deng. En noviembre de 2012, el XVIII Congreso del Partido Comunista de China, designará a una nueva camada de líderes que habrá de sustituir al actual presidente Hu Jintao y a otros dirigentes de alto rango. Un total de 2.270 delegados asistirán al congreso escogidos en las 40 unidades electorales repartidas en todo el país. Hará su entrada la quinta generación de gobierno. Llegarán al poder los hijos de los Padres de la Revolución. Los nuevos cuadros del Partido, nacidos durante la década del cincuenta, que fueron adolecentes durante la Revolución Cultural, y son denominados la “generación de la República”. Está singular transición, en la vida política de China, es protagonizada por una de las elites de lo más variada en la historia de la República Popular, en términos de antecedentes de clase, filiación política, niveles educativos y trayectorias. La primera y segunda generación de gobierno estaba conformada por veteranos revolucionarios, que poseían experiencia en la lucha política y militar, mientras que en la tercera y la cuarta se abrieron camino los tecnócratas. (1era generación, Mao Zedong, 2da generación, Deng Xiaoping, 3era Jiang Zemin, 4ta Hu Jintao). Bo Xilai no es un tecnócrata. Licenciado en Historia Mundial en la Universidad de Beijing, con un postgrado en periodismo internacional en la Academia China de Ciencias Sociales, aspira a mojar en este congreso. Y se dice que puede ser el próximo Secretario General del Partido, lo que le daría una gran manija en la operatividad política. Así las cosas, existen elementos que nos estarían indicando que deberíamos abandonar, y esto va para algunos círculos académicos, esa visión lineal de lo que acontece en China y hacia dónde se dirige. Al parecer, se estaría gestando un movimiento con determinado grado de oposición a los valores impuestos  en el proceso de “restauración capitalista”. Este movimiento contaría con base social en sectores obreros, y campesinos que es donde más nostalgia se siente del periodo maoísta, intelectuales marxistas, cuadros del Ejército Popular, y cuadros retirados de las empresas estatales. En este contexto interno, y en pleno desarrollo de la crisis del capitalismo occidental, el gobierno chino abre la discusión ideológica y cultural contra la influencia extranjera. El Presidente Hu Jintao señala que “debemos ver claramente que las fuerzas internacionales hostiles están intensificando su estrategia para occidentalizar y dividir a China, y los campos ideológicos y culturales son las áreas centrales de esta infiltración a largo plazo”. Parece que pone algún límite. Por lo tanto, la aparición de Bo Xilai en las más altas esferas del poder del Partido Comunista no es un dato pasajero, trasnochado, o solamente atribuible a la nostalgia. Sino que parecería un emergente del descontento por la creciente desigualdad que ha generado el proceso de crecimiento de las últimas décadas, y abre una instancia de debate sobre los objetivos en la prosecución de ese crecimiento, y los términos de su relación con el desarrollo social y político.

4 Comments

  1. carlos dice:

    Me gustaría conocer la fuente de la información para darle credibilidad

    • Hugo Daniel Pinoso dice:

      Carlos, los subrayados en el texto son Links (o enlaces) en donde haciendo un Click te llevan a las distintas fuentes, de carácter secundarias, en las cuales la nota sustenta su “veracidad”.
      Saludos.

  2. Nicolás dice:

    Excelente!! Muchas gracias. Sabiduría china y lenguaje criollo. Todo en este blog.

  3. Te queria dar las gracias por la buena lectura que he tenido en tu pagina. Disfrute cada linea.

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