CREER O REVENTAR

Artículos El Flaco 10 de febrero de 2012

Comencé a escucharlo al Flaco a los 14 años. El primer disco que tuve en mis manos fue Don Lucero. Lo tenía en CD, y me lo grabé en cassette para escucharlo en mi walkman todas las mañanas camino al colegio. De ahí en más no paré. Creo que ningún artista como él me generó tanto compromiso con su obra. Porque al Flaco había que escucharlo, y varias veces, hasta que por un lado te entraba. Una actitud exploratoria prácticamente te demandaba y tiempo para ir acomodando el oído. Y una vez que uno se encontraba sumergido en esa búsqueda permanente, saltabas a una etapa de disfrute total, y de paz. Yo creo que el Flaco era eso, paz. Si una palabra lo define para mi gusto es esa…Paz. Su sensibilidad y su tipo de conexión con las cosas, creo yo que le daba esa virtud. La virtud de percibir y de poder transmitir esa paz, que lograba envolverte y dejarte en un estado de goce, en un sentimiento de placer y ternura. Y siempre sorprendía, siempre se renovaba, y cada disco te proponía algo distinto. Su arte no era “complejo”, era sensible. Y a eso te invitaba el Flaco, a vincularte con el mundo de otra manera, observar la vida de otra forma. Era un constante estimulo a sentir y aflorar emociones. Que se yo…a mí el Flaco me provocaba todo eso.  Son días tristes,  ya lo extraño…chau Flaco, y gracias.

 

One Comment

  1. Bachmir dice:

    Lindas palabras Agustín :)

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