CREER O REVENTAR

Artículos Gobernanza 26 de octubre de 2012

En el primer año de su tercer periodo, el gobierno nacional se abocó con decisión a la tarea de capitalizar el enorme apoyo popular logrado en las elecciones presidenciales, continuando el avance y la profundización del proyecto político. Afrontar los efectos de la crisis internacional manteniendo el control de las variables macroeconómicas, la defensa del empleo y el mercado interno, constituían la condición necesaria.

Contra viento y marea, asumiendo los costos políticos, se tomaron las medidas que llevaron a superar ampliamente el nivel necesario de superávit de la balanza comercial, constituyendo un pilar de sostén vital para mantener bajo control el resto de las variables. Se obtuvieron así las divisas para solventar las importaciones imprescindibles y asegurar el suministro de combustibles.

En la búsqueda de lograr esos objetivos, medidas como las trabas a importaciones y el control estricto del mercado cambios, generaron resistencia de los agentes económicos afectados y malestar en sectores focalizados de la sociedad. Al mismo tiempo, se lidió con las presiones devaluacionista de sectores exportadores, resguardando el poder adquisitivo de los salarios.

Paralelamente, el 3 agosto se pagó la última cuota del Boden 2012 (corralito 2001), con una erogación de 2.281 millones de dólares utilizando reservas del Banco Central, sin que se alterara significativamente el total de las mismas. Resta aún la cancelación en el mes de diciembre del Cupón PBI, que significará el pago de 3.435 millones de dólares. Sin recurrir a nuevo endeudamiento, con propios recursos, Argentina encaró el año de mayor exigencia en términos de pago de deuda.

En este contexto, el control de cambios y las limitaciones impuestas a la remisión de utilidades de Bancos y empresas multinacionales, redujo la llamada “fuga de divisas” de 20.000 millones de dólares en 2011 a 2.300 millones en lo que va de este año.

En síntesis, la rigurosa determinación gubernamental en el manejo del comercio exterior y el control de las actividades cambiarias, en acciones que podemos denominar defensivas, estuvieron regladas por el principio de resguardar las divisas para el sostén de las necesidades de la economía nacional en tiempos difíciles del sistema capitalista global.

Por otro lado, 2012 ha sido un año de constantes avances en el afianzamiento del rol de los organismos del estado sobre el manejo de importantes ámbitos económicos que se consideraban intocables. El 54% en la elección presidencial ofrece la base institucional y la legitimidad que respaldan esos avances.

Apenas comenzado en marzo el periodo de sesiones parlamentarias, la ley de reforma de la carta orgánica ha quebrado el paradigma neoliberal que pretendía  independizar al Banco Central de la política económica del Estado. De esta manera, el sector público recupera capacidad de regulación, intervención, y direccionamiento del crédito hacia la actividad productiva.

Entre las primeras medidas, bajo la nueva normativa, se estableció un aumento de la capitalización de las entidades financieras que limitó la remisión de ganancias al exterior. Posteriormente, se dispuso la creación de líneas crediticias dirigidas a inversiones productivas, en donde los bancos privados deberán colocar al 31 de diciembre, prestamos a una tasa del 15%, a plazos prolongados, y por un monto total de 15.000 millones de pesos.

 En la misma sintonía, se incorpora el Plan Nacional Estratégico de Seguros, por el que se interviene en el mercado asegurador que deberá direccionar una parte de sus inversiones hacia sectores productivos y la obra pública, esto significa incorporar al mercado una masa de 7.000 millones de pesos en los próximos seis meses.

El envío al parlamento de un proyecto de ley para la regulación estatal de los mercados de capitales, actualmente autoregulados, persigue el objetivo de canalizar financiamiento a las actividades productivas y mejorar la transparencia de las operaciones bursátiles y los mecanismos de control. Entre otras disposiciones elimina la condición de ser accionista para operar como agente bolsa, produciendo la apertura de lo que hasta ahora funcionaba como un club privado, exclusivo y que funcionaba bajo sus propias reglas. La reacción de los actores afectados ha sido de resignación y ponen sus esperanzas en influir sobre la futura reglamentación de la ley a la que consideran ya un hecho consumado.

La Comisión Nacional de Valores (CNV) tendrá poder de policía y facultades sancionatorias sobre los agentes de bolsa. Se crea la categoría de Agente de Calificación de Riegos ampliando esas funciones a universidades y entidades profesionales. Esto último, rompe el monopolio de las calificadoras de riesgo que actualmente operan en el mercado local, Fitch, Moody’s, Standard & Poor’s y Evaluadora Latinoamericana Calificadora de Riesgo.

2012 se ha caracterizado por una defensa eficaz del sector externo de la economía y la implementación de medidas anticíclicas de protección del mercado interno, la producción y el trabajo. Se ha continuado avanzando en el desarrollo del rol conductor del estado sobre los actores empresariales, fortaleciendo la autoridad del gobierno en materia de gobernabilidad económica.

One Comment

  1. Lic. Néstor A. Gaido dice:

    Una mirada lucida y para ser tenida en cuenta la del Dr. Ferrer. El articulo original instruye fielmente sobre la realidad del actual modelo del gobierno argentino.

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