CREER O REVENTAR

Artículos Malestares con-partidos 10 de noviembre de 2012

La masividad de la convocatoria del 8-N, en comparación con el 13-S, obliga a agudizar el análisis para abordar similitudes y diferencias sin caer en la simplificación de describir  analogías. Como sabemos, las diferencias cuantitativas pueden derivar en diferencias cualitativas, ¿es este el caso?

El 13-S se conformó sobre una base social de límites compactos, sectores sociales urbanos medios-altos, en una posición de aversión al gobierno nacional, que exponen características visceralmente agresivas y enraizadas a lo largo de nuestra historia en el desprecio hacia las mayorías populares y su inclusión social y política. En el pasado encontramos a este sector social con las mismas reacciones frente a la “chusma” de Hipólito Irigoyen y los “cabecitas negras” de Evita y Perón.

En la heterogeneidad de sus demandas sobresale, por sobre las demás, el reclamo de ejercer el derecho de adquirir dólares libremente, expresando una particularidad cultural distintiva de ese sector. Emergía el 13-S esta demanda con destacada saliencia, y como eje central de sus malestares y ansiedades por la “falta de libertad”, enunciando su concepción del lugar donde ubican los límites de los derechos individuales, que el gobierno ha invadido y que lo hace merecedor del irrespeto de los “ciudadanos decentes”. Demostrando esa huella indeleble que en su conciencia ha dejado la praxis neoliberal de los noventa.

Permitió aquel paisaje sociocultural la construcción de un perfil estereotipado del “cacerolo”, basado en las expresiones volcadas en sus pancartas, canticos y aun en su vestimenta.

Anteriormente, esa primera manifestación, que caracterizamos como de contenido pre-democrático (ver “Tomando nota”), fue trabajada desde las redes sociales por las “viudas” del 7-D, y tomó de sorpresa a referentes de los partidos político opositores y también a algún exponente del propio oficialismo.

El escenario que comenzó a construirse de cara al 8-N reconoce variaciones. La experiencia de la primera movilización alentó al Grupo Clarín, sus aliados mediáticos y de la arena política, a plantearse el objetivo de una convocatoria masiva a nivel nacional. El multimedio fija la agenda y los tiempos en función de sus intereses corporativos, que se verán afectados por la vigencia plena de la Ley de Servicios Audiovisuales a partir de diciembre. Procura lograr un blindaje y construir un armazón de protección a partir de una movilización amplia que coadyuve en la presión sobre una Corte Suprema, presidida por el Dr. Lorenzetti, que quizás, más pronto que tarde, deberá expedirse sobre la constitucionalidad de la ley (ver “Todo pasa por el 7”).

Los partidos políticos de oposición jugaron su rol. En un principio convocaron en forma timorata y solapada, para luego dar un vuelco que culminó en una convocatoria abierta colgándose descaradamente de la protesta.

El 8-N se produce en un marco decididamente masivo, en la cual confluyeron sectores de estratos medios más amplios, evidenciando una composición de mayor complejidad sociocultural, diferenciando el perfil de los actores en relación al estereotipo construido en el 13-S, y que escapa a las más rígidas categorías de análisis aplicadas en aquel caso.

El variopinto conjunto de mensajes expresados en la última protesta es quizás la característica que marca analogía con la anterior. Sin embargo, en esta oportunidad la cuestión del dólar se perdió en el abierto abanico de consignas, dando al conjunto de mensajes una marcada vaguedad que no permitía encontrar más que un común denominador, un malestar compartido y una magnificada aversión al gobierno nacional.

Las convocatorias cuasi anónimas desde las redes sociales sólo pudieron construir un momento y lugar de convergencia, desembocando en un acto masivo pero atomizado, una sumatoria de malestares individuales, que posiblemente sean el singular elemento de conexión emocional y de reconocimiento entre los manifestantes y su punto de mayor comunión. Malestar que surge desde la impotencia ante una realidad que aparece como irreversible, y se expresa desde una ofuscada negatividad en dispersos mensajes de todo tipo y orden. Esta caracterización impide reconocer un colectivo articulado con alguna cuota de razonabilidad y coherencia.

11 Comments

  1. Luis Valsecchi dice:

    La falta de conduccion politica del 8N, espresada en un dirigente o en uno, o dos partidos politicos , tiene mucho que ver tambien con la predica de la antipolitica de los monopolios, y de la mayoria de los dirigentes opositores. Su propia clientela tampoco les cree. Esto tampoco nos beneficia, el FPV, mayoritariamente peronista, necesita uno o dos enemigos claros a vencer , sino las peleas son entre nosotros , y esas si son peleas!!!!!!. Es cierto el diferente pelaje sociocultural de la marcha, y eso se debe tener en cuenta, = esperaba mayor cantidad de asistentes; la anterior me parece que fue el punto de inflexion, y ahora va en bajada, …veremos la prox , si es que la hacen.

  2. Hernán Battistón dice:

    Buenisimo, Agustín. Claro y sencillo de leer. Felicitaciones!

  3. alejandro dice:

    los malestares se articulan posteriormente a “agitarse” o expresarse, no hay descaro en los partidos opositores en incluirse en un lugar donde la gente que va se situa en la otra vereda que el oficialismo y le daria la categoria de razone s objetivas y subjetivas a la movilizacion la objetiva la de nuclearse, que importa si hoy no hay una sigla o un dirigente capaz de sintretizar, existe los procesos Agu no son muy visibles pero se desarrollan. las subjetivas los motivos puntuales. Creo sin embargo que la fuerza motriz de estas concentraciones, son el nivel bajisimo de adjetivacion por parte de voceros del gobierno y de la sordera permanente desde el ejecutivo. Lo sarcastico aleja. Veo a CFK decir que lo mas importante fue lo del PC chino, y recuerdo cuando Nestor se reia en su circulo de denarvaez, los obsecuentes en vez de decir cuidado, se reian y burlaban. confluyen en dos momentos de debilidad esta infantil respuesta a un monton de votantes propios que sufren de dos ejes vertebrales de esta protesta, la inflacion e inseguridad. La nueva Alianza construida desde la muente de Nestor en un eje mas corrido hacia ese capitalismo en serio que enfaticamente CFK dijo estar construyendo genera claras contradicciones con lo que inauguro Nestor. Ya se vewrtebrara esa masa volcandose a partidos tradicionales o nuevas expresiones, lo importante aqui es la reaccion de quien tiene poder en la politica y entre la ausencia de Nestor K y el desgaste, mas el claro ascenso de un circulo de aplaudidores que no construyen poder sino estan a la pesca de la respuesta mas chic para destacar. Ese es el desafio que tienen los que estan en la vereda K y objetivamente no crean que solo ellos representan el campo popular, la de escuchar y abrir el dialogo politico sin salir a comprar corazones, esta mucho mas en la vereda oficial por ello de quien gobierna tiene mas responsabilidad en todo, claramente todo

  4. MARIA dice:

    profundo y conceptual..me encanto felicitaciones..!!

  5. Luis dice:

    No es fácil aceptar que grandes y célebres movimientos en nuestra patria han tenido lugar sin la dirección de los partidos politicos, y me animo a decir gracias a que no se entrometieron estos, pudieron expresarse. Cómo no recordar el 17 de octubre de 1945, tan denostado por izquierda y derecha por se un aluvión que no pensaba, no tenía partido ni dirigentees conocidos. El cordobazo si bien participaron honbres combativos,no representaban en ese acto a ningún partido y allí tuvo gran protagonismo la clase media urbana cordobesa (donde incluyo estudiantes), que logró resonancia en otras ciudades del interior. Las madres de Plaza Mayo casi todas pertenecientes a sectores de la clase media en su mayor parte apolíticas, se enfrentaron a los militares sin tener líderes ni conducción partidaria. No hace falta hablar del 2001.
    Pues entonces no debemos desacreditar a los sectores de calse media como actores de luchas y protestas en nuestro país, que por gozar de
    un nivel aceptable de educación y cierta comodidad de vida que les permite moverse con mas tiempo,fueron actores de muchas movilizaciones.
    El 2001 sev estrenó el “que se vayan todos”, y casi nadie se fue. Hoy nos gobiernan unos y son oposición otros, pero casi todos estaban desde antes del 2001. ¿Podemos ignorar que los que hoy se sienten tan populares para nacionalizar unas pocas empresas de las tantas que Menem privatizó, en los 90 estaban firmando las privatizaciones sin que les tiemble la mano?, o callando ante los indultos del mencionado presidente sin salir ni una vez a la calle? o alavando “al mejor presidente del siglo”(cosa que puede consultarse en innumerables discursos del fallecido Nestor K, Duhalde, etc.)
    Por lo tanto, ¿que autoridad tienen los necios (y chupamedias aplaudidores) para desacreditar a gente que protesta porque se siente insatisfecha con sus gobernantes?
    Es destructivo decirles que tienen que convertirse en partido, luego llegar a ser gobierno para entonces poder luchar contra la droga (que se come a sus hijos), contra la minería a cielo abierto (que canceriza el agua que toman), contra la pobreza extrema de nuestras provincias gobernadas por ladrones feudales (hoy oficialistas), o pedir ordenar las finanzas para que los jubilados en lugar de financiar futboly automovilismo para todos, cobren lo que se le debe desde el 2004 antes que se mueran de viejos?, etc.
    Creo que los años de gobuierno militar y de liberalismo menemista, han corroido la comprensión de casi todos los dirigentes e instalado en la sociedad métodos como el escrache, la difamación de periodistas opositores u oficiales, el envío de la AFIP, etc.
    Como Clarín hay decenas de grupos económicos que manejan el país , basta sólo mencionar a Barry Gold (monopolio minero que casi no paga impuesto) y Monsanto (multinacional denostada por el daño que produce en las tierras sojeras en poco tiempo). Y sin embargo los papeles que envuelven carne para todos sólo dicen Clarin Miente, las medias que Moreno repartió a los descalzos de África decían sólo Clarin Miente, no será q

    • Mario Arkus dice:

      Una pena que tu mensaje haya salido cortado, pero a la pregunta de si “tienen que convertirse en partido etc.” te respondería que dentro de este sistema democrático liberal (o poliárquico) es así. Tienen que convertirse en partido o en grupo de presión que exprese opiniones concretas y las presente como demandas frente a los gobernantes. Una manifestación inorgánica cooptada por corporaciones y grupos ultraminoritarios no arroja ningún resultado porque no tiene ninguna propuesta concreta. Saludos.

      • armando dice:

        esta equivocado mi amigo, no confundamos estado y gobierno, al que se le reclama es al gobierno que no escucha los reclamos de; si ud. quiere llamarlas así, minorías. La presidente gobierna para todos y no solo para los que la votaron y eligieron para gobernar. O Ud. piensa que los reclamos de seguridad, no a la corrupción, si a la libertad de expresión en la prensa, no a la droga que se esta comiendo a la Republica, son extemporáneos y destituyentes. Es lamentable el autismo de este gobierno que maneja el Estado como si fuera un botin del que se apropiaron con el voto del 54 % y como consideran que el resto de los ciudadanos, 46 %, no debe abrir la boca o protestar o reclamar nada hasta que se convierta en un partido político y le dispute la supremacía al gobierno. El problema que tiene el gobierno es que no quiere escuchar nada mas que su voz y todo aquel que lo contradice es calificado como de derecha como si esto fuera un pecado. En cualquier democracia en serio en el mundo ser de derecha no es pecado ni es razon para ser descalificado. Pienselo y vera en donde esta el error de no escuchar y despreciar a los que piensan diferente.

  6. Mario Arkus dice:

    Coincido en general con el artículo. Mi preocupación es acerca de quién se beneficia con la participación de tanto ciudadano que va a las manifestaciones con motivos propios -cada vez más variados y generales- y que con ella suma a propuestas y actitudes que terminan siendo las más difundidas.

    Muchos dicen “no me importa Pando”, “no me importa Clarín”, “no me importa el dólar” “quiero que el Gobierno termine su mandato”, etc. Pero ese reclamo individual, no es el que llega al resto de la población, sino el mensaje destituyente, el nostálgico de épocas de dictadura militar, la reinstalación de la “teoría de los dos demonios”, la deslegitimación de lo actuado en materia de derechos humanos, la desvalorización de la democracia como forma de gobierno o al menos como método válido para elegir gobiernos, entre otras cosas.

    Esos ciudadanos, con ideas difusas e infinita confianza en su opinión individual, no perciben cuánto de ella se pierde cuando quienes transmiten el supuesto mensaje de la movilización la usan para sus propios intereses. Quiero decir: en definitiva, quienes aprovechan la masividad de estos actos son aquellos que no tienen pensado candidatearse a nada, son las corporaciones y su red de servicios de apoyo, quienes sí pueden utilizar las ideas de los otros para servir a sus propios intereses, los que no tienen nada que ver con los de la mayoría de los manifestantes. Me parece que los partidos políticos de la oposición se suman a la marea y son superados por los acontecimientos.

    En resumen: a mi modo de ver los partidos son los convidados de piedra en el reparto de los beneficios de estas manifestaciones. Y esto es sumamente grave para un régimen democrático.

    Saludos.

  7. Raul dice:

    A mi loque me sorprende el imenso odio que tubo esta manifestación lamentable

  8. claudio enrique dice:

    muy bueno y los comentarios tambien, diciento en varios aspectos pero es bueno, gracias

  9. claugarnica dice:

    Hay que dejar gobernar, respetar la voluntad popular, las necesidades urgentes de cada niño que nace no puede estar supeditada a las ganas de que una presidente de la nación se vaya, es un mamarracho, un papelón. Es cierto, parecen sencillamente utilizados por corporaciones abocadas a sus propios intereses. Pero es así la realidad de los medios.

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