CREER O REVENTAR

Artículos Venezuela, la revolución consolidada 9 de enero de 2013

Transcurren horas de incertidumbre sobre la evolución del estado de salud del presidente Hugo Chávez Frías. Mientras tanto, la revolución bolivariana, con el líder ausente, debe enfrentar escenarios complejos y abiertos, acosada por operaciones de los medios de comunicación locales y de las cadenas extranjeras, las maniobras desestabilizadoras de la oposición interna, del poder económico y de la derecha internacional.

Al poco tiempo de la amplia victoria electoral del 7 de octubre, en la que Chávez revalidó su liderazgo, el anuncio de la recidiva de su enfermedad puso bajo un cono de sombras el desarrollo futuro del proceso bolivariano y un sentimiento de preocupación recorrió los movimientos populares del país y de la América del Sur. Se planteaba en cuánto y hasta donde su debilidad física, y la posibilidad de su ausencia, marcaría el curso y afectaría la propia vida de la revolución.

La respuesta a semejante incógnita llegó prontamente el 16 de diciembre de 2012, cuando se celebraron elecciones de gobernadores. El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), que hasta entonces gobernaba sólo 15 estados, se impuso en 20 de los 23.

Anteriormente, Chávez había participado en todas las campañas electorales, tanto para las parlamentarias como para las gobernaciones. Esta vez, el comandante se encontraba gravemente enfermo y fuera del país. Sin embargo, el resultado de las elecciones regionales demostró el alto nivel de institucionalización y organización alcanzado por su movimiento político, que no sólo reafirmaba de esa manera el poder en casi el 90% de los estados del país, sino que obtenía ese control político en las regiones más pobladas, las de mayor desarrollo industrial, y en las fronterizas con Colombia, estas últimas de singular importancia estratégica política y militar. El chavismo demostraba, quizás, haber llegado a su mayoría de edad y su capacidad de trascendencia.

En la nómina de gobernadores electos se destacan numerosos dirigentes procedentes de las fuerzas armadas, hecho que en nuestra región podría despertar lugares sombríos de nuestra memoria. No sucede así en la Venezuela contemporánea. Esos cuadros militares remontan sus antecedentes a épocas juveniles en que, siendo aún cadetes, fragoteaban en los cuarteles en pos de una organización revolucionaria dentro del ejército, conformando con el correr del tiempo el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR-200) bajo la conducción de Hugo Chávez Frías.

Antes de partir a La Habana para a afrontar una delicada intervención quirúrgica, el Comandante informó al pueblo sobre las características de su dolencia y los riesgos que asumiría. En la misma alocución mencionó al vice-presidente y canciller Nicolás Maduro como su sucesor, ante las vicisitudes que pudieran presentarse, y a Diosdado Cabello como el hombre que desde la presidencia de la Asamblea Nacional debía servirle de apoyo.

Diosdado Cabello fue el joven teniente que participo en apoyo al entonces teniente coronel Hugo Chávez, en el alzamiento del  4 de febrero de 1992. Su lealtad y disciplina se pusieron a prueba durante el golpe de estado de abril de 2002. Estando Chávez prisionero asumió por pocas horas la presidencia de la república y su primera orden fue enviar a un grupo de élite de la Armada a rescatar al presidente constitucional.

Nicolás Maduro ha ocupado durante años el rol de canciller, y acrecentó su protagonismo en la jefatura política del país a partir de su nominación como vice-presidente, manteniendo el cargo de canciller. No es casual que quien fue hasta ahora la mano derecha de Chavez en el desarrollo de la política exterior reemplace hoy al líder, demostrando la gran significación de las relaciones internacionales en el proyecto de la revolución bolivariana. Maduro, un cuadro de extracción gremial, ex militante de la Liga Socialista, trabajó desde joven como conductor en el Metro de Caracas y dirigió su sindicato.

Ante el cuadro de situación signado por la grave enfermedad del Presidente, la oposición se ilusiona con forzar un llamado a nuevas elecciones en las que ante la ausencia de Chávez se ve ganadora. No interpreta, ni asimila, el significado profundo del nuevo mapa político territorial cimentado por el chavismo en la jornada del 16 de diciembre último.

Su objetivo es golpear el 10 de enero, fecha en que el presidente, según la Constitución, debería prestar juramento ante la Asamblea Nacional. A partir de ello se abre el debate en torno al texto constitucional. El antichavismo, interpretando los artículos 231 y 233 de la Constitución, pretende encausar un procedimiento por el que en definitiva, si el presidente no pudiera jurar el día 10, se llegue a una nueva convocatoria, anulando de hecho el resultado de las elecciones presidenciales de octubre. Por su parte, el comando político bolivariano, enarbola y establece la preponderancia de la legitimidad de la soberanía popular expresada en la votación del 7 de octubre y la impone por sobre cualquier interpretación leguleya.

El día 8 de enero, la bancada de diputados opositores plantea que, de no concurrir Chávez a jurar en la fecha indicada del 10 de enero, la presidencia temporal de la república debía ser asumida por el Presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello. Éste, en una extensa e importante intervención destruyó los argumentos de la oposición y denunció la pretensión de generar un golpe de estado parlamentario al estilo de lo ocurrido en Paraguay y afirmó: “Ni esto es el parlamento paraguayo, ni yo soy Franco”.  La Asamblea Nacional, finalmente resolvió que el presidente en ejercicio y candidato electo podría no concurrir a juramentarse el día 10, y hacerlo posteriormente ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), variante habilitada por la Constitución sin fijar dónde ni cuándo. Esta postura fue ratificada en el día de hoy, 9 de enero, por TSJ.

La oposición, diversificada en lo político y lo mediático, contempla desde una mirada miope un distorsionado escenario en el que cree visualizar una oportunidad de repechaje que difícilmente vuelva a presentarse. Bajo esta lectura, ha venido jugando sus cartas apostando al caos social y al vacío institucional. Intentó infructuosamente meter cuñas en la unidad del chavismo, entre el vice-presidente Nicolás Maduro y el presidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello.

Luego, provocó desabastecimiento de alimentos básicos, obteniendo una rápida respuesta del gobierno que intervino depósitos librando mercaderías al mercado y blandiendo la amenaza de intervenir con la Guardia Nacional. Por último, se implementó una campaña mediática internacional, con el apoyo de las redes sociales, para la desinformación sobre el estado de salud del presidente.

La resolución de la Asamblea Nacional y su ratificación por el TSJ,  agota, por el momento, la discusión parlamentaria y legal. No obstante, la confrontación seguramente no cesará y corren los tiempos para que transcurra por otros carriles.

La Mesa de Unidad Democrática (oposición) ha llamado a un paro cívico para el 10 de enero y los días posteriores, planteando que la no juramentación del presidente electo produce un vacío de poder y que la continuidad del gobierno sin presencia de Chávez viola la constitución.

El chavismo por su parte ha convocado a una movilización frente al Palacio de Miraflores. La disputa política se traslada de esta manera al accionar de las masas en la calle, terreno en donde las fuerzas de la revolución bolivariana se han acostumbrado a jugar de locales.

Suramérica aporta en Caracas con la presencia de presidentes, cancilleres, dirigentes políticos que confluyen este 10 de enero a participar en la tarea de preservar la orientación y la dirección de los procesos de cambio en la región. José “Pepe” Mujica, Evo Morales, Fernando Lugo, Ricardo Patiño, canciller de Ecuador, Héctor Timerman, canciller de Argentina, entre otros. Mientras tanto, Marco Aurelio García principal asesor de política exterior del gobierno del Brasil, permanece en La Habana en su vigilia representando a la presidenta Dilma Rousseff.

Los lideres expresan así su apoyo explicito al gobierno legitimo de la República Bolivariana de Venezuela y le ponen el cuerpo a la mayor operación conjunta en apoyo a un gobierno al que se intenta desestabilizar. Ese respaldo de la región blinda el frente externo del gobierno bolivariano y lo protege de cualquier pretensión de intervención extranjera hostil.

Poco musculo se ve en la oposición interna para lograr algún avance en sus objetivos de desestabilizar a un movimiento político de masas que ha logrado institucionalizarse y mostrar un alto grado de capacidad organizativa y de movilización.

Si algo ha demostrado esta situación es la enorme dimensión política tanto de la figura del líder como del propio proceso bolivariano, tanto a nivel regional como global. Venezuela parece destina a cumplir el rol de primera trinchera de los procesos de cambios en América Latina.

10 Comments

  1. Clarita Linares dice:

    EXCELENTE CONCEPTUALMENTE. MUY BIEN UTILIZADO EL IDIOMA Y MUY EMOTIVO EL POEMA OFRECIDO POR EL PRESIDENTE CHAVEZ.

  2. El_mas_necio dice:

    Sin desperdicio el artículo! 25 países vinieron a respaldar a este proceso!

  3. maria angélica pérez dice:

    Excelente el artículo en lo conceptual y hermoso el poema recitado por Chavez, esto se inscribe en la lucha en la Argentina con la recuperación de nuestra Fragata, amenazada por las corporaciones buitres de adentro y afuera. Bravc!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  4. Mónica Lynch dice:

    Excelente articulo, refleja a la actual Venezuela pero también a toda Americalatina, que sufre permanentemente las consecuencias del poder monopolico desestabilizador y golpista.

  5. Miguel Ignacio Mom Debussy dice:

    ¡Excelente artículo, Agustín, tanto como crónica cuanto como opinión! Además, coincido con cada uno de los comentarios anteriores.
    (Y, por supuesto, estoy encantado de encontrar alguien que escribe muy bien y con claridad)

  6. Norma dice:

    Excelente!! Muy bueno el análisis!!

  7. micaela lisola dice:

    Viva el comandante!

  8. Kogan dice:

    Muy bueno el análisis. Aporta datos que no pueden obtenerse fácilemnte en los medios locales ni siqueira en los que son más compañeros.
    ¡Gracias Agustín!

  9. diamela dice:

    muy bueno…

  10. Florencia dice:

    Muy buena nota!! y ahora, en retrospectiva me quedo con esta frase que me parece excelente: “Ante el cuadro de situación signado por la grave enfermedad del Presidente, la oposición se ilusiona con forzar un llamado a nuevas elecciones en las que ante la ausencia de Chávez se ve ganadora. No interpreta, ni asimila, el significado profundo del nuevo mapa político territorial cimentado por el chavismo en la jornada del 16 de diciembre último.”

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