CREER O REVENTAR

Artículos China contemporánea y sus desafíos 4 de febrero de 2013

Luego de varias décadas de alto crecimiento sostenido, la República Popular China (RPCh) se encuentra en la actualidad frente a grandes desafíos en el orden interno y externo. A las situaciones críticas que se dan tanto en materia política como en lo económico y social, se agrega la continua y creciente dependencia de los mercados externos para la obtención de materias primas y energía.

La “quinta generación” de gobierno, constituida en el XVIII Congreso Nacional del Partido Comunista de China, encabezada por Xi Jinping, deberá estar a la altura de una situación que reclama cambios de carácter estructural.

Esta nueva directiva representa la continuidad en el poder del ala reformista del partido, heredera de las políticas de Deng Xiaoping, iniciadas durante los primeros años de la década del ochenta, luego de la muerte de Mao Zedong en septiembre de 1976.

Comenzando por las problemáticas de índole interno, el PCC ha devenido en una crisis de liderazgo que se ha comenzado a manifestarse de forma progresiva en el descontento de su población.

Durante los últimos años, los dirigentes del partido han tenido que hacer frente a diversos escándalos de corrupción, el más significativo fue el caso que involucró al primer ministro Wen Jiabao, en donde se lo acusó de poseer una fortuna personal de características millonarias, según una investigación realizada por The New York Times. Esto acrecentó aun más la fuerte desconfianza que persiste en el pueblo chino hacia sus dirigentes.

El “caso Bo Xilai” merece una atención particular (ver: “El Principito, un thriller chino”) ya que representa la conflictividad histórica dentro del partido desde los inicios de la RPCh en 1949. Desde su fundación han coexistido diferentes líneas de pensamiento, las cuales rivalizaban en la manera de cómo llevar adelante el proceso de edificación de la sociedad socialista, estas corrientes internas se han disputado a lo largo de la historia la conducción política del país.

En este debate adversaban la posición de Mao Zedong que ponía un mayor énfasis en el ideario igualitarista, y la perspectiva de Deng, que propiciaba la necesidad de acelerar el crecimiento económico mediante la morigeración de las transformaciones sociales, procurando generar incentivos de características materiales, siendo más tolerantes con la subsistencia de ciertas desigualdades de clase (ver: “A la sombra del gran timonel”).

Bo Xilai, ex secretario del partido de la ciudad de Chongqing emergió en estos últimos años como un líder díscolo enfrentado al ala reformista. Sus criticas se orientaban hacia la persistencia y acrecentamiento de las desigualdades, la pérdida de derechos sociales de los trabajadores y la degradación de la calidad de vida (ver: “El Hijo de Los Ocho Inmortales”). Dentro de China se lo conocía como el “príncipe rojo” y la prensa occidental lo catalogaba de “neomaoísta”. Bo terminó envuelto en un escándalo de corrupción en donde su esposa era la principal sospechosa del  asesinato de un empresario británico, lo que le costó la jefatura del partido de Chongqing y sus aspiraciones al Comité Central del PCC.

En su primer discurso como máximo líder, Xi Jinping, hizo referencia a los numerosos casos de corrupción, a la desacreditación del partido y sus luchas internas, y se comprometió a generar cambios en la dirección del país para recobrar la confianza del pueblo.

En el aspecto socioeconómico, actualmente se vive un ambiente de descontento social, aún no se han podido superar las diferencias sociales existentes, los desequilibrios de desarrollo entre el campo y la ciudad y el desigual desarrollo entre las distintas provincias o regiones.

Un aspecto a subrayar es la cuestión étnica, que resulta de suma relevancia para comprender la complejidad social del país. Existen, oficialmente reconocidas, un total de 56 etnias, en donde la nacionalidad Han es la predominante en un 95%. Mientras que el 5% restante se componte de un total de 77 millones de personas. Estos grupos minoritarios étnicos se encuentran desplazados del centro de China, habitan en regiones distantes de las grandes ciudades y no comparten la cultura sínica. (Asia del Este).

Siempre ha persistido a lo largo de la historia de China, desde la era imperial, hasta la conformación de la República (1912), y luego con la fundación de la República Popular, una tensión entre estas minorías con el poder central. En estos últimos años, como consecuencia de las desigualdades sociales y regionales, los conflictos se han agudizado, tensionando la unidad territorial del país como consecuencia de movimientos separatistas. Es de una gran preocupación para el PCC poder brindar un mayor desarrollo y bienestar a las regiones en donde habitan estas comunidades, tratando de aplacar los estallidos sociales que han venido ocurriendo con regularidad.

En el ámbito estrictamente económico, China se ha vuelto cada vez más dependiente de sus socios comerciales, tanto en materias primas como en energía. En el último Congreso Nacional del PCC y en el nuevo Plan Quinquenal (2010-2015), se argumenta la necesidad de reorientar las bases del crecimiento económico que hasta ahora se han sostenido por la exportación a gran escala. Se debe agregar que a partir de la crisis del sistema capitalista a escala global la demanda de productos chinos por parte de Europa y Estados Unidos ha bajado notablemente.

El nuevo Plan Quinquenal pone en eje la activación del mercado interno, procurando un incremento del consumo y brindar un mayor apoyo a las pequeñas y medianas empresas. Además, se subraya la necesidad de impulsar energías renovables para dar inicio a un cambio en la matriz energética.

Hasta 1993, China pudo sustentar su crecimiento a partir de sus propios recursos petroleros, posteriormente surgió la necesidad de importar energía, el consumo diario en el año 2000 era de 1.5 millones de barriles, actualmente supera 5 millones, una suba de 300% aproximadamente.

Las políticas diagramadas durante el periodo de reformas, iniciadas por Deng Xiaoping, necesariamente deberán ser revisadas por esta nueva generación de dirigentes. El PCC tiene la gran responsabilidad de afrontar grandes desafíos si quiere sostener su liderazgo político, disminuir la intensidad de los descontentos sociales y étnicos, y atenuar su dependencia económica externa en un escenario sumamente complejo a nivel mundial.

3 Comments

  1. Lic. Néstor A. Gaido dice:

    Muy interesante el articulo de lo que para nosotros es un enigma como el gran pais de oriente. Su propia historia tan diferente a la nuestra y fundamentalmnente la cantidad de habitantes y diferentes etnias, idiomas religiones y culturas etc. que conviven en un muy basto territorio y la extrema pobreza alcanzada en el pasado mos lleva a no dudar que es un caso por lo menos diferente.
    Pero me llama la atención las bases del plan quinquenal que usted hace notar.
    La activación del mercado interno, procurando un incremento del consumo el mayor a las pequeñas y medianas empresas, además, el impulso a un cambio en la matriz energética hacia energias no tradicionales, por su escases de petroleo y enorme gasto energetico tiene un cierto parecido con las intenciones del modelo implementado la argentina en esa misma dirección.-
    atentamente.

  2. pablo gimenez dice:

    Agustín, muy buen artículo!

  3. silviafranco dice:

    muy buena nota y que interezante conocer la historia de chima me gusto mucho gracias

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