CREER O REVENTAR

Artículos A ponerla… 8 de enero de 2014

Durante el transcurso de este año, el gobierno nacional, enfrentará un cuadro de situación sumamente complejo en materia económica, en donde el resultado de su gestión es determinante para la continuidad del proyecto político iniciado por Néstor Kirchner en el 2003.

Esta situación está enmarcada en un contexto internacional que  no es para nada auspicioso. La crisis del capitalismo a escala global aún impacta negativamente en los países emergentes, como el caso de China, que sigue sufriendo una desaceleración de su tasa de crecimiento. En la zona euro, la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional) insiste con sus recetas de austeridad fiscal, recortes en ayudas sociales, precarización del empleo y despidos masivos. Los estados miembros se encuentran en una situación de endeudamiento descomunal en relación a su PBI. Contrariamente, en el último semestre de 2013, los Estados Unidos han presentado modestos datos alentadores, resultado de las políticas de estímulo de la Reserva Federal que  mantuvo las tasas de interés a nivel prácticamente cero. Apenas un consuelo…

En estos últimos años, la Argentina compensó la caída de la demanda externa mediante la expansión del consumo interno, siendo esta política el cimiento fundamental para sostener el crecimiento, la distribución, el empleo y la inclusión.

A esto debe agregarse que, el proceso de desendeudamiento a partir de la utilización de divisas genuinas permitió reducir la dependencia externa y atenuar los efectos la volatilidad de los flujos financieros externos, llevando a la deuda externa pública a un 13,7% respecto del PBI.

Ahora bien, la Argentina se encuentra en un contexto de ocupación plena de la capacidad productiva, y las exportaciones primarias son de carácter insuficiente para desarrollar el sector industrial. El alto volumen de importaciones posee una dinámica mayor al crecimiento del PBI. La pérdida de divisas vía comercio exterior lo explican el sector automotor y los bienes de consumo electrónicos (importación de partes y componentes en ambos casos) y la importación de energía.

De esta manera, nos encontramos en una situación signada por la restricción externa, en donde la posibilidad de mantener un crecimiento en condiciones de altos niveles de empleo, equilibrio externo y estabilidad en los precios internos se encuentra amenazada.

En la historia argentina, en reiteradas oportunidades, las dificultades en materia de ausencia de divisas desembocaban en una megadevaluación, el sector externo recuperaba su competitividad a costa de la pulverización de los salarios de los trabajadores.

El gobierno de Cristina Kirchner viene resistiendo por parte del “club devaluacionista” (grandes productos agropecuarios y cerealeras) distintas presiones desde hace más de un año, mediante distintas corridas cambiarias, y operando en el mercado para situar la cotización del dólar oficial a niveles abusivos y desmesurados, en pos de aumentar significativamente sus ganancias, lo que provocaría una estampida en los precios de los productos alimenticios más básicos, entre otros.

A partir de la conformación del nuevo gabinete de gobierno se comenzó a desarrollar una política de reordenamiento de las variables macroeconómicas, siendo la recomposición de divisas la principal política. Para esto, el Banco Central de la República Argentina, desde fines del año pasado, comenzó a generar una tendencia al alza del tipo de cambio oficial, una devaluación a cuentagotas, que entre mediados y finales de marzo, mes en que las cerealeras comienzan la liquidación de cosecha, rondará en un acumulativo de un 30%-35%, con un valor de alrededor de $7,5 pesos por dólar.

El gobierno le ha solicitado durante esta semana a las cerealeras una compra anticipada de Letra del Tesoro, para que de esta manera ingresen dólares y engrosar las reservas del BCRA. La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) informaron que en los próximos días aceleraran liquidaciones por 1.820 millones de dólares y la compra de Letra del Tesoro por unos 545 millones dólares para mediados de enero.

Por otro lado, se ha diseñado el Plan PADEX (Programa de Aumentos y Diversificación de Exportaciones), que procura un aumento del volumen de exportación en 95.000 millones de dólares para el 2014, mediante la promoción de mercados alternativos, focalizado principalmente en países emergentes.

Como le gusta decir a un amigo, los acontecimientos se encuentran en pleno desarrollo…. y esto recién comienza…

2 Comments

  1. carlos carschenboim dice:

    me interesa participar de los procesos de defensa de nuestro pais, siempre lo hice.
    conta conmigo
    carlos
    muy buena la charla del general

  2. marta dipa dice:

    Excelente tu análisis de la situación económica para 2014. Las notas de Página 12 del domingo de Alfredo Zaiad y de
    Tomas Lukin aportan muchos datos interesantes para
    comprender y analizar sin prejuicios ideológicos.

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