CREER O REVENTAR

Artículos Los conflictos laborales entre enero y abril de 2015 27 de mayo de 2015

Leemos a continuación el informe del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTEySS) sobre los conflictos laborales durante el transcurso de 2015:

En los primeros cuatro meses del año 2015 se registró un fuerte descenso de los indicadores de conflictividad laboral. El número de conflictos con paro, huelguistas y jornadas individuales no trabajadas fue en cada mes inferior al del año anterior. Gran parte de estos valores, en particular de las jornadas no trabajadas, estuvo además por debajo de los promedios mensuales de los últimos 8 años.

Esta caída se extendió a casi todas las actividades económicas y los distritos provinciales, y se registró tanto en el ámbito privado como en el estatal, donde se concentraron una vez más los mayores niveles de conflictividad.

Este comportamiento se debió exclusivamente a una caída en las disputas por incrementos salariales, y contrasta con la misma coyuntura del año anterior, cuando la tendencia ascendente de los precios (registrada durante el último trimestre de 2013 y el primer trimestre de 2014) generó expectativas inciertas que complicaron las negociaciones salariales, en particular en el estado.

A fines de marzo se destacó la huelga realizada por los gremios del transporte demandando la modificación de las escalas del Impuesto a las Ganancias. En este marco, las centrales sindicales opositoras expresaron su adhesión y convocaron a un paro general para el mismo día.

Los conflictos laborales en las actividades estatales

Los conflictos laborales en las actividades estatales En el ámbito estatal se registraron los mayores niveles de conflictividad, con el 61% de los conflictos, el 71% de huelguistas y el 85% las jornadas. Estos indicadores descendieron significativamente en todos los meses con respecto al año anterior, y se situaron mayormente por debajo o en niveles similares a los valores registrados en promedio en los ocho años anteriores.

El mayor descenso se observó en marzo, cuando los huelguistas se redujeron a casi la mitad del registro del 2014, y las jornadas de paro a la cuarta parte. La caída de la conflictividad se observó en los estados municipales, provinciales y el Nacional, en la gran mayoría de las provincias y en todas las actividades de gestión estatal. En los primeros cuatro meses de año las jornadas no trabajadas se redujeron a la mitad en los servicios generales de administración pública y la salud, mientras que en la enseñanza representaron apenas la quinta parte en comparación con el año anterior.

Este declive se debió exclusivamente a los conflictos sectoriales protagonizados por sindicatos en el ámbito provincial o municipal en el marco de las negociaciones colectivas por incrementos salariales. La clave de este comportamiento reside en el fuerte contraste existente entre las coyunturas de los primeros meses de ambos años. Los comienzos del 2014 estuvieron signados por tendencias ascendentes de precios que generaron expectativas inciertas en pleno desarrollo de paritarias salariales en el ámbito estatal, e influyeron seguramente en elevados niveles de conflictividad laboral. A principios del 2015 continuó la tendencia descendente de los precios iniciada a mediados del año anterior, ofreciendo un horizonte de expectativas más propicio para que los acuerdos salariales se lograran sin desembocar en conflictos de alta intensidad.

Los conflictos laborales en el ámbito privado

En el ámbito privado se concentró el 39% de los conflictos laborales, con apenas el 29% de los huelguistas y el 15% de las jornadas no trabajadas. Los valores registrados con respecto al 2014 fueron aquí más bajos en los primeros dos meses y más altos en marzo y abril.

El significado del incremento registrado en el ámbito privado es diferente en marzo y abril. En abril de 2015 los valores fueron significativamente inferiores al promedio de los últimos 8 años para los huelguistas y las jornadas, o tuvieron niveles similares en el caso de los conflictos. El incremento interanual registrado en este mes se debió a que en el 2014 los niveles de conflictividad habían sido excepcionalmente bajos.

En marzo de 2015, por el contrario, los indicadores de conflictividad registraron en el ámbito privado valores superiores al promedio de los ocho años anteriores. No obstante, fueron diferentes las razones que impulsaron la subida del número de conflictos, por un lado, y la de huelguistas y jornadas por el otro.

El incremento en la cantidad de conflictos en marzo estuvo impulsado exclusivamente por conflictos acotados a empresas, en tanto que aquellos que se extendieron a toda una rama de actividad registraron los dos años un número idéntico. El incremento interanual implicó además un cambio en el perfil de los conflictos. Mientras que disminuyeron los conflictos en actividades industriales y en demanda de estabilidad laboral, se incrementaron los reclamos por pagos adeudados en actividades como la construcción, el comercio y la industria.

Este mismo cambio de perfil de los conflictos se constató para los cuatro meses, agregándose el incremento de los conflictos por incrementos salariales y, en el caso del transporte, de las demandas de mayor seguridad física.

El incremento interanual de huelguistas y jornadas no trabajadas registrado en marzo en el ámbito privado se debió exclusivamente al paro protagonizado por los sindicatos del transporte demandando la modificación de las escalas del Impuesto a las Ganancias, que aportó el 91% de los huelguistas y el 82% de las jornadas no trabajadas del sector privado. Por las mismas razones, estos gremios habían realizado un paro en noviembre de 2014.

Síntesis final

En los primeros cuatro meses del año 2015 se registró un fuerte descenso de los indicadores de conflictividad laboral, tanto en el ámbito estatal como en el privado. A fines de marzo se destacó la huelga realizada por los gremios del transporte demandando la modificación de las escalas del Impuesto a las Ganancias, y que contó en esta ocasión con la adhesión de las centrales sindicales opositoras al gobierno, que convocaron un paro general para el mismo día. Este hecho señala una diferencia con respecto a convocatorias anteriores cuando, a la inversa, algunos gremios del transporte pararon en el marco de una huelga general convocada por las centrales sindicales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *